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lunes, 2 de diciembre de 2019

60 AÑOS DEL SANTO CRISTO DE PALMA BURGOS DE BAILÉN

Tal día como hoy, pero el 2 de diciembre de 1959, hace 60 años, fue bendecido la nueva imagen del Santísimo Cristo de la Expiración y su retablo de la iglesia de la Encarnación de Bailén. Todo ello es obra del artista D. Francisco Palma Burgos. Bien saben mis lectores que desde hace años he venido investigado y publicado el patrimonio artístico del malagueño Palma Burgos en Bailén. Desde entonces se me ha tendido en cuenta como el que más conocía su legado en una ciudad donde estas historias, poco han trascendido hasta que este simple capillita decidió darles el hueco que creo que se merecen.

Por ello fui llamado a representar a Bailén el pasado día 12 de enero en el auditorio del centro cultural Hospital de Santiago de Úbeda en el Congreso de Historia, Imaginería Sacra y Literatura ‘Francisco Palma Burgos y sus discípulos’. Debido al poco tiempo del que dispuse (se me encargó por estas fechas), poco más pude aportar allí que no haya contado en estas paginas ya. Pero después vino la investigación (lo mejor de todo esto) y comenzaron a salir muchos más datos que ya pensaba que no existirían. Mis actas o trabajo de investigación ya concluyeron y a la espera estamos que salgan publicadas. Allí encontrarán el estudio más completo sobre esa capilla y más aspectos del trabajo de Palma Burgos en Bailén, como algunas obras de ámbito civil que se conservan entre nuestros vecinos. También tendrán un inédito estudio (que espero ampliar más en otra ocasión) sobre la historia de la capilla, indispensable para entender el por qué de este cristo. Y por ser hoy el aniversario de su bendición les dejo el recorte del Diario Jaén donde entre otras más pistas, encontré la fecha de su estreno, y la crónica de aquel día, desmintiendo fechas anteriores en que se adjudicaba la obra y sobre todo sus donantes, que parece mas obvio que nunca fueron la familia Barreda, sino los Martín Agüera. Hacendada familia que ostentaba el patronato de la capilla desde finales del siglo XIX.

jueves, 28 de noviembre de 2019

HAY QUE "VENERAR" LOS ARCHIVOS







Hoy les dejo una nueva entrada que no he escrito yo, pero podría hacerla igual gracias y a través de mi experiencia como investigador. Hoy creo que merece la pena dedicarle el tiempo al blog con esta aportación. Cada día que pasa, tengo más claro que la sociedad necesita “comer” muchos más libros para convertirse de verdad en esa sociedad más perfecta que tanto parece reclamar la humanidad. Aunque no sé, a veces los libros también nos pueden llevar al engaño, ya sea por errores de su autor o por querer contar lo que a él le interese. La historia política de este país es un gran ejemplo de ello, en la que se cuenta lo que interesa o incluso se manipula la historia queriendo ensalzar o también destruir según los intereses propios. Por ello, me siento un privilegiado de acceder a las fuentes. Si, creo que lo más fiable y correcto es que todo el mundo leyera las fuentes. Tal vez ellas también nos engañan, pero ir más allá, más atrás de ellas, creo que es imposible. Ayer mismo, unos cofrades buscaban ante mí legajos para poder demostrar que su cofradía era mucho más antigua de lo que podían demostrar. Cual sorpresa cuando les contaba que su cofradía era en realidad otra cosa muy diferente a lo que hasta la fecha se ha publicado… se conformaban con unos papeles del XVIII, pero lo cierto es que podían demostrar que llegaban al siglo XVI, y que incluso les pertenecía un título y un honor histórico, que la desinformación les han arrebatado ante la desidia de los años o tal vez, esa absurda corriente “neo-romántica” de darle a la cofradía cosas sin sentido, de escudarse en la historia como motivo de alardeo en el presente. Lo triste es que esto también ocurre al revés…
Pero sigamos. El mundo de las cofradías, no ha sabido valorar en cierta medida, tristemente la mayoría, la importancia de sus archivos. Entre el nivel de cuidado de ellos y el muchas veces dificultoso acceso a ellos, nos lleva no pocas veces a encontranos en calles sin salida para ir hacia el futuro. Hay que dejar consultar los archivos, facilitar su manejo. Hay que contar la verdad, un día nos interesará y otros no, pero la historia es la que es y solo nos vale la que se registra en los papeles viejos. Que, si a alguien le molesta la historia, debe de comprender que todos somos esclavos de nuestros actos. Obviamente una cofradía no puede tener un horario de consulta, más si no tiene un lugar para ello. No puede tener una persona disponible para controlar y facilitar la consulta a los investigadores, por ello si nos amarramos al miedo de no dejar fotografiar (en la sociedad de las facilidades), al final, seguiremos cerrando y ocultando la historia. Esa misma que cuando a la cofradía le interesa, rápidamente se va buscando a los que te pueden ayudar con ese problema que te ha surgido y nos sabes por donde meterle mano. A esos mismos que le cerramos la consulta o la facilitación para su trabajo. ¿Ustedes se piensan que sin fotografiar o fotocopiar podría haber hecho todo lo que llevo publicado? ¿Saben lo que se tarda en transcribir? ¿saben cuanto cuesta una bibliografía, que si la quieres gratis tienes que viajar a otra ciudad? (si no son 15, 20, 50 o 100€, tienes un depósito de gasoil bajando sin piedad) ¿Les cuento a qué horas me acuesto trabajando en un par de folios?
A las cofradías: el archivo hay que inventariarlo TODO y guardarlo como oro en paño. Porque hoy se está y cuando pasa una legislatura, dejamos todo en nuevas manos, que deben de saber que se recibe, y sobre todo, los hermanos deben de saber que hay. Lo mismo que nos preocupamos sin un día no está nuestras imágenes o un candelabro de la capilla, porque los vemos y sabemos lo que hay, hay que saber de qué archivo se dispone. Qué contarles a los que son como yo como funciona esto. Las pérdidas sin justificación. El que tiene un libro de actas porque lo conservan desde varias generaciones, las ventas en internet… todo ello, sin ser sus propietarios. En fin, tendría para escribir un libro. Les dejo un magnifico articulo de un investigador que tuvo que vivir esto de primera mano en su ámbito local (Jaén) pero extensible a toda la geografía nacional. En un magnífico número, el último de su historia (tristemente), la revista Alto Guadalquivir (Especial Semana Santa Giennense 2009) que editaba maravillosamente Cajasur, el que fuera el director o coordinador de la publicación D. Manuel López Pérez dejó este magnífico artículo, que yo les dejo aquí, para que la red de redes siga llamando a la concienciación de los cofrades con el archivo de sus hermandades.






lunes, 21 de octubre de 2019

LA MISIÓN JESUITA EN BAILÉN DE 1880


Durante el último año, la iglesia diocesana jiennense ha estado de misión. Las misiones de la iglesia para propagar o incentivar la fe cuando valoran que pasa por horas bajas. Una misión de nuestra era, que poco se parece a las que se celebraron antaño. Aquellas misiones en las que llegaban a los pueblos predicadores con cierta aura de fama y que convertía a la población en unas jornadas de fiesta, si nos atenemos a fiestas de carácter muy religioso. Por Bailén hemos podido documentar algunas, pero en esta ocasión echaremos la vista atrás para comprobar cómo fue alguna de ellas.
Corría el mes de octubre de 1880, en el día 14 cuando a Bailén llegaron los jesuitas. Esta misión estaba encuadrada en la protagonizada por los padres Hidalgo, Morote y Cadenas. Les dejo una crónica escrita por el párroco de entonces, D. Santiago Fernández. El ecónomo se dirige al obispo en una de sus características cartas llenas de “romanticismo” eclesiástico, escrita en su siempre positivismo con las cosas que acontecían en su parroquia. De su mano llegaron páginas brillantes para la historia de la iglesia bailenense, pero también le tocó sortear las dificultades que afrontó la iglesia por entonces.
D. Santiago Fernandez jugando seguramente con las personas "notables" que cita.

Su crónica nos habla del Bailén de finales del XIX, cuando los hacendados del pueblo formaban la corporación municipal. Nos cuenta de que el alcalde era Bartolomé Soriano [Arellano] y que entre las personas notables [los pudientes] se encontraba su padre D. Pedro Soriano Marañón, los que fueron a recibir a los reverendos padres hasta el puente de Mengíbar. No sé si se refiere al entonces famoso puente colgante sobre el Guadalquivir de Mengíbar [en este enlace podrán saber más sobre este singular puente] o al puente del río Guadiel que es hasta dónde llega el término municipal. Uno no puede evitar echar a volar la imaginación viendo los carruajes llegando por el camino de Jaén. Curiosamente destaca la presencia de las cofradías en el recibimiento con sus gallardetes, estando presentes todas. Este documento lo encontré en el archivo diocesano en febrero de 2016, y para entonces comencé a echar para atrás la antigüedad de la cofradía de Santa María Magdalena hasta que finalmente llegué a la conclusión de que se funda en la reorganización cofrade tras la Guerra de la Independencia.
Como decía, D. Santiago era muy expresivo al narrar los días grandes de su parroquia y nos hace imaginar la liturgia del templo del que dice estaba adornado con damascos, cuando tapar un retablo no era algo “extraño” …
La segunda parte de la carta es muy curiosa, porque nos habla del sentimiento social que se respiraba. Y es que don Santiago no puede evitar acordarse de las personas anticlericales que desde los estamentos políticos y periodísticos no paraban de poner en entredicho la comunión iglesia-estado que durante siglos se había vivido en la cultura española. Es más, la misión en otras poblaciones cercanas a Bailén estuvieron marcadas por la polémica y recibimientos hostiles. Como podemos ver, los enfrentamientos por cuestiones político-religiosas no es algo que surgiera en la II República, si no que viene de muy atrás, y los curas bailenenses fueron grandes protagonistas a la hora de contar los periodos políticos del siglo XIX en Bailén.
TRANSCRIPCIÓN
«Ilmo. Señor
El 14 del corriente tuve el singular honor de acompañar a los reverendos Padres de la Compañía de Jesús a mi querida parroquia en donde se preparaba una misión.
En el puente de Mengíbar esperaban el Sr. Don Bartolomé Soriano alcalde presidente, una comisión del ilustre ayuntamiento, el Sr. Pedro Soriano y Marañón y otras personas notables de esta ciudad. La comitiva partió en lujosos carruajes escoltados por varias parejas de guardias municipales que estaban escalonadas en la carretera.
Al dar vista a la noble y leal Bailén las campanas anunciaban a los fieles la llegada de los hijos de San Ignacio. Las autoridades civiles y militares, el clero todo, las cofradías de Ntra. Sra. De Zocueca, de los Dolores, de la Cabeza, de Jesús, de Santa María Magdalena, de San Juan y de la Santa Cruz, con gallardetes y banderas, y la banda de música de esta ciudad esperaban a la entrada formando solemne procesión.
Anunciose [sic], Ilmo. Señor, la misión y poniendo mi vista en el feliz resultado de ella, no sé qué decir: las ideas se me agolpan y el bien que se ha hecho en esta ciudad me aconseja palabras de gratitud para todos los que a ello cooperan.
El suntuoso y espacioso templo estaba de antemano adornado con ricos damascos y banderas que las hijas de María habían consagrado a su venerada patrona Madre del Amor Hermoso y Santa Esperanza.
No, no fue necesario llamar a todo el pueblo al templo de Dios para oír palabras de salud y de vida eterna: los niños y niñas de la población fueron simpáticos clarines que se dejaron oír en los corazones de sus Padres, y ya contando cuentecitos u hora cantando a la más tierna de todas las Madres sorprendimos más de una lágrima que espontánea caía de los ojos de quienes los escuchaba.
Llénose (sic), pues, el templo en la primera noche de misión yendo cada una de ellas en progresión creciente. El resultado fue sorprendente, unas tres mil personas se acercaron a la sagrada mesa.
Yo quisiera Ilmo. Sr. poder narrar lo que todos sentimos en estos días; pero en la imposibilidad de dar a conocer sensaciones que no se experimentaban, me tengo que reducir (con verdadero sentimiento) a el simple papel de verídico e imparcial cronista.
Digno es de especial mención el cuadro conmovedor que presentó todo el pueblo pensando del mismo modo, sintiendo una misma cosa y llorando a porfía sus pecados; y este cuadro tuvimos ocasión de verlo en diferentes noches; y sobre todo la Eucaristía se llevó con palio y asistencia de todo el clero, autoridades y todo el pueblo con multitud de luces y viático a la Sra. del Sr. Fiscal de Úbeda que Dios ya tiene en su seno.
Después tuvimos el consuelo de presenciar escenas que solo el cristianismo es capaz de realizar en el corazón humano. El acto solemnísimo en que el párroco perdona a sus fieles las ofensas que le hayan hecho; y a la vez pide perdón de sus faltas, tiene un no sé qué de cristiano y de divino que si algún sacrificio hay en ello, Dios lo premia poniendo en los ojos de todos, jóvenes y ancianos, esposas y esposos, padres e hijos, sabios e ignorantes, nobles y plebeyos, el llanto de una alegría desconocida que subyuga por irresistible atractivo y hace perdonarse nuevamente postrados de hinojos a los pies de la cruz del salvador del mundo que nos legó el primer ejemplo perdonando aun a los mismos que lo crucificaron.
¿Qué de extrañar es ya que toda la ciudad rebosando en alegría cantara en el templo, en las calles, en las plazas y en el campo pidiendo a Dios el perdón de sus pecados?
¿Qué de extrañar es que aquí y allí y en toda la procesión, jóvenes y ancianos, pobres y ricos, manifiesten su gratitud dando vivas a el simpático y erudito padre Carlos; y a el contundente padre Hidalgo de la Compañía de Jesús?
Yo también con mis ojos puestos en el feliz resultado doy infinitas gracias a S.S.Y que nos ha proporcionado días de tanto regocijo y consuelo, gracias también a el sr. D. Bartolomé Soriano, primer alcalde y a el ilustre ayuntamiento de esta ciudad por el celo que desplegaron coadyuvando a la buena dirección de las almas de estos mis carísimos fieles.
Gracias a mi virtuoso clero y a los Sres. prior y coadjutor de Baños, a el sr. Navarro y Chiclana, de Linares por la ayuda que con tanto gusto nos presentaron en la administración de los santos sacramentos de penitencia y comunión.
Y gracias también a mi simpática y cristiana ciudad de Bailén por que supo colocarse en las misiones como siempre ella sabe hacerlo a una altura que le honra por más que ésta familiar le sea. Una palabra más Ilmo. Sr. y concluyo. Ciertos sabios modernos dirán, afectando moderación y prudencia: “son fanáticos los misioneros”, y preguntarán con pasión soberbia: ¿Que van hacer los Jesuitas en ciudades y pueblos cristianos? Nada, casi nada se contestarán ellos mismos muy satisfechos de su profecía. Mucho, les diré yo, es obedecer a aquel maestro que les dice: “id y enseñar a todas las gentes sin distinguir entre pueblos y pueblos”, Docete onmes gentes [traducción: id y enseñad a la gente]; y sobre la fe de este mandato con sencillez extremada abandonan la paz y el sosiego de su casa, y tal vez las delicias de la patria; para ir a costa de contrariedades y a trancas ya enmascaradas, a recordar a pueblos que no conocen…. ¿Qué? Nada, según el mundo, nada casi nada: la existencia e inmortalidad del alma, la necesidad de nuestra salvación y el deber que para ello tenemos de observar la ley de Dios. ¿Y sacan fruto con su misión?
Llamadlos y veréis como contestáis a esos que dicen nada casi nada.
Dios …. Bailén 27 de octubre 1880
Licenciado Santiago Fernández [rúbrica]

lunes, 7 de octubre de 2019

ROSARIO BAILENERA


En la festividad de Nuestra Señora del Rosario me acordaré una vez más de la antiquísima devoción que albergó nuestra vieja parroquia de la Encarnación. Devoción e imagen que se perdió en aquel 16 de agosto de 1936, justamente un día después de que en Sevilla el bando nacional reconociese nuevamente la bandera rojigualda como su enseña nacional.
Seguimos sin conocer una fotografía de aquella imagen que se veneró desde el siglo XVI en la actual capilla donde recibe culto la neoclásica imagen de San Dimas glorioso. En ella aún se conservan (aunque estén desapareciendo a la velocidad del rayo) unos frescos que tuvieron que decorar la capilla al menos en su origen y que tal vez fueron tapados en el siglo XVIII por un retablo que a duras penas podemos reconocer en algunas fotos del presbiterio. Tras su destrucción en la Guerra Civil, seguramente volvieron a aparecer.
Capilla que fue Altar Privilegiado de la parroquia hasta que en 1878, el obispo D. Manuel María León González designó como altar privilegiado a todos los altares mayores de las catedrales, colegiatas y parroquias de la diócesis. Pero bueno, muchas cosas se pueden contar ya sobre aquella cofradía y devoción, pero hoy les dejo algunos datos sobre cómo fue aquella imagen y que cultos se le pudieron tributar según algunos testimonios encontrados durante mis investigaciones.
Creo que fue lo segundo que fotocopié del Archivo Diocesano de Jaén a finales de 2015, sobre unos estatutos que nos hablan de una reorganización de la cofradía del Rosario, tras pasar varios altibajos durante el siglo XIX y que están fechados en 1899. Están encabezados por la siguiente invocación:
ESTATUTOS DE LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO ESTABLECIDA EN LA ÚNICA PARROQUIA DE DICHA CIUDAD.
En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y para honra de la Santísima Virgen María, Nuestra Señora del Rosario, Madre de Dios y de los pecadores, establecemos y ordenamos los Estatutos de esta Santa Regla. Los que, luego sean aprobados y confirmados por el Excmo. y Reverendo Sr. Obispo de esta diócesis, nos obligamos a observar y cumplir todos los hermanos que ahora somos y en adelante seamos, y humildemente pedimos a la Santísima Virgen nos alcance de su Santísimo Hijo las gracias que necesitamos para cumplirlos con fidelidad y poder ganar las muchas indulgencias que están concedidas por los Sumos Pontífices a los cofrades del Santísimo Rosario, y para que todo sea a mayor honra y gloria de Dios Nuestro Señor y de su Santísima Madre y para santificación de nuestras almas”.
Tras esto pasan a un primer capítulo titulado: De las funciones religiosas y ejercicios piadosos de esta cofradía. En el nos dejan la primera regla de aquellas nuevas ordenanzas por las que deberían regirse los hermanos:
Esta cofradía tiene el piadoso objeto de honrar y dar culto a la Reina de los Ángeles, María Santísima Nuestra Señora del Rosario, que bajo este título invocada, ha obtenido a toda la cristiandad grandes victorias contra infieles y la conversión de innumerables pecadores.
Celebra en su honor una fiesta en el día de su advocación, que es el domingo primero de octubre, con misa solemne, comunión general de los hermanos, y Rosario cantado por la tarde; en todos los domingos primeros de mes, procesión alrededor de la iglesia, fuera o dentro de ella, llevada en andas la imagen de Nuestra Señora del Rosario, abonando la cofradía por la función”.
Nos hablan de los cultos que pensaban rendir a la imagen, como es una fiesta (misa) el día de su onomástica pero que no se trataba de tal día como hoy, 7 de octubre, sino el primer domingo de octubre y su carácter procesional con una procesión claustral cada primer domingo de mes por las naves de la iglesia o rodeando el atrio.
Si la imagen fue la original de la fundación, suponemos que sería de talla completa, aunque como otras tantas advocaciones la revestirían de suntuosas vestiduras. En la regla o capítulo VI titulado como De la camarista citan que las obligaciones y atribuciones de la camarista [camarera] son vestir la imagen de Nuestra Señora del Rosario para las funciones de la cofradía y domingos primeros de mes, y custodiar los vestidos y alhajas. Por lo que ya nos podemos imaginar que la imagen se presentaba vestida de mantos, sayas, joyas y coronas. Un manto perteneciente hoy día a la Virgen de Zocueca, se cuenta de forma oral que perteneció a esta imagen, por lo que pudo ser de tamaño similar a la Patrona de Bailén. Sirvan estos testimonios para conocer un trocito de nuestro pasado para que sirva para el futuro y ojalá esta arraigada advocación de nuestra santa iglesia volviese a venerarse entre los muros de la vieja parroquia.

viernes, 4 de octubre de 2019

LA PIEDAD DE ÁLVAREZ DUARTE PARA BAILÉN


Al final ha sido el mismísimo D. Luis Álvarez Duarte el que nos lo ha dicho después de su fallecimiento. Las cosas de Dios, forjaron una entrevista dos semanas antes de su fallecimiento y la misma ha salido ya publicada. La revista Pasión en Sevilla de ABC, tenía pensado volver tras las vacaciones con la entrevista que realiza Irene Gallardo cada mes, siendo este mes de octubre el elegido el mítico imaginero hispalense. Lo que no sabían es que iba ser su última comparecencia. En su encuentro que Irene Gallardo ha desvelado que su último proyecto pasará a la historia como que pudo ser para Bailén.
Ya en cuaresma la junta de gobierno de la hermandad de los Siervos de Jesús en su entrada en Jerusalén y Ntra. Sra. de la Piedad “La Mulica” mostraron en el programa televisivo “Bailén Cofrade” su intención de sustituir la imagen actual de La Piedad por una nueva imagen. Aunque un servidor ya sabía a quién aspiraba la cofradía, tras esta publicación, he podido (con el consentimiento de su presidente) contar ya esta nueva historia, aunque sea tan reciente.
Y es que la nueva junta llega con muchas ideas muy positivas, a mi parecer claro está. Llevo años diciendo que es un tema a afrontar la sustitución de la imaginería seriada de Olot y sus variantes. Y me alegro de que ellos también lo contemplan. Y en La Mulica apostaron fuerte y tocaron a la puerta del imaginero más emblemático sin lugar a dudas de mediados del siglo XX y lo que llevamos de XXI. Tenía ilusión Álvarez Duarte por realizar alguna vez una Piedad, en muchas entrevistas siempre lo ha dicho. Y en una de estas los integrantes de la cofradía lo escucharon, siendo este uno de los grandes motivos para acudir a los servicios del imaginero que ya hacía obras de gran nivel siendo un simple niño.
Así que Duarte estuvo en Bailén, visitó la parroquia de la Encarnación y les realizó el modelo que les adjunto (fotografías cedidas por el presidente). La Piedad de Duarte hubiese sido una dolorosa de vestir sosteniendo el cuerpo del cristo al estilo de la Mortaja de Sevilla, teniendo como modelo más similar el de la Piedad (Virgen de la Amargura) de Dos Hermanas. El modelado de la cabeza del cristo recuerda poderosamente la impronta de su Cristo de las Cinco Llagas de Sevilla o la Buena Muerte de Linares. Obviamente hubiese sido una gran aportación al patrimonio religioso de Bailén, pero finalmente su alto caché hizo desistir a la junta de gobierno su contratación y porque Dios así lo ha querido no ha podido cumplir su deseo de tallar la iconografía de la Piedad. El boceto volvió a su estudio de Gines (Sevilla) dos semanas antes de morir.
Luis Álvarez Duarte es un imaginero con dos frentes entre el público. Uno casi lo idolatra poniéndolo a la altura de grandes artistas como lo fue Martínez Montañés en el siglo XVII. El otro frente no lo tiene tan valorado. Pero lo que no cabe duda, que él fue la figura que puso el oficio de moda, lo dignificó dicen los imagineros… él prendió la chispa en muchos jóvenes para que soñaran con ser escultor, pero sobre todo imaginero. Hizo soñar a muchos ganándose la vida tallando imaginería religiosa sobre todas las cosas y así estamos hoy en día con imagineros por todos lados, unos muy buenos y otros no tanto. Y eso es bueno porque a él le tocó una transición donde se fueron los grandes maestros de Andalucía y se quedó él (de la mano con Dubé de Luque) aprovechando el boom definitivo de la Semana Santa en Andalucía. Y con ese boom, el boom de la de Sevilla, que lo hizo llevar su particular neobarroco sevillano (mezcla entre Juan de Mesa y Juan de Astorga) a todos los rincones de Andalucía, después a España y a los confines del planeta.










sábado, 21 de septiembre de 2019

LA VIRGEN DE ZOCUECA EN LA PROCESIÓN MAGNA MARIANA DE JAÉN EN 1950 (Programa Romería de Zocueca 2019)


Un año más, con las vistas puestas en el último domingo de septiembre, la ciudad de Bailén se dispone a celebrar la romería en honor de su patrona, la Virgen de Zocueca. Por ello, su Real Archicofradía y el Ayuntamiento de Bailén han vuelto a editar el programa de actos de la celebración. Un año más, he colaborado con la realización de un trabajo de investigación. Aunque este año he colaborado con dos. La fotografía que abre este trabajo era hasta la fecha la única fotografía que se conocía de un acontecimiento único en la historia de la Virgen de Zocueca, como fue su participación en una procesión magna el día 1 de noviembre de 1950 en la capital del Santo Reino con motivo de la proclamación del dogma de la Asunción de María a los cielos. Gracias a la aportación investigadora del compañero de investigación local Sebastián Lijarcio Medina, podemos presentar este trabajo sobre aquella procesión gracias a una colección de fotografías de aquella manifestación de fe popular pertenecientes al Fondo Ortega. Dicha colección fotográfica fue donada por los descendientes del fotógrafo al Instituto de Estudios Giennenses.
En este enlace podrán descargar el artículo.

BREVES APUNTES HISTÓRICOS SOBRE EL MANTO DE “LA REINA” Y SUS AUTORAS: LAS HERMANAS GILART (Programa Romería de Zocueca 2019)


Un año más, con las vistas puestas en el último domingo de septiembre, la ciudad de Bailén se dispone a celebrar la romería en honor de su patrona, la Virgen de Zocueca. Por ello, su Real Archicofradía y el Ayuntamiento de Bailén han vuelto a editar el programa de actos de la celebración. Un año más, he colaborado con la realización de un trabajo de investigación. Aunque este año he colaborado con dos. En esta entrada les dejo mi trabajo personal queriendo dejar constancia de la restauración de una de las piezas más relevantes del patrimonio de la Virgen, como es el manto rojo fuego que le regaló la reina Isabel II en 1866. En el articulo les dejo algunas noticias novedosas sobre su bendición y una reseña a la biografía de las autoras del manto, recientemente documentado en la restauración a las mallorquinas hermanas Gilart, confirmándose una atribución que ya lancé en estas mismas páginas hace unos años.
En este enlace podrán descargarse el artículo.

domingo, 1 de septiembre de 2019

HISTORIAS DEL RESCATE DE LINARES...



Hace unas semanas visité el antiguo poblado minero de El Centenillo. Me sorprendió el bello paisaje por la sierra, cerca de La Carolina, pero en el término municipal de Baños de la Encina. Aunque este motivo me hizo tener pendiente volver para conocerlo, la verdad es que me acerqué hasta su iglesia para conocer una imagen muy especial. Un Cristo cautivo se venera en una de sus capillas (pared del evangelio) que se trata de nada más y nada menos que del titular fundacional de la hermandad del Rescate de Linares. ¿Y cómo es que está allí? Al parecer, cuando las turbas iconoclastas asaltaron la iglesia de Santa María de Linares en aquel aciago día del 21 de julio de 1936, no pudieron destruir la imagen porque se tuvo que esconder por temor a lo que luego ocurrió. Acabada la contienda se encargó una nueva imagen pensando que la antigua se había destruido. Parece ser que para cuando apareció ya decidieron quedarse con la nueva y supongo que esta acabó en El Centenillo buscando un lugar un poco recóndito para que el olvido consiguiera que no despertara el interés por recuperarla.
Desde que conocí esta historia en los foros de Semana Santa de Linares me llamó poderosamente la atención la imagen hasta que por fin la conocí en persona. Una imagen realizada en la fundación, en 1897, probablemente en Valencia como denotan los grafismos artísticos de la imagen. Sus ojos, el modelado de su nariz me recordaban a las del Cristo de la Sentencia (Prendimiento) o la Virgen de los Dolores (así llamaban a la Virgen de Rosario en la prensa de la época). También a la Virgen de Gracia, antigua Magdalena de la cofradía de la Sentencia, hoy reconvertida en la dolorosa de la cofradía de la Oración en el Huerto. Aunque tal vez esta imagen fuese de un artista al que he estudiado en los últimos tiempos, José de Tena.






Valga esta reseña y el reportaje fotográfico para dejarles algunos papeles inéditos que en mi trabajo de investigación me topé sobre la historia de la cofradía del Rescate de Linares cuando esta imagen era su titular. Aquella cofradía de la que se cuenta que la fundaron unos albañiles baezanos siguiendo los patrones de la homónima cofradía de la ciudad renacentista. Se tratan de misivas conservadas en el archivo diocesano de Jaén, en la sección de correspondencia del siglo XIX y XX (hasta la Guerra Civil).
En la primera, fechada en febrero del año de la fundación nos encontramos que la controversia de las cofradías hizo presencia cuando apenas echaron a andar. En la misiva elevaban quejas al obispado sobre la actitud del que fuera su presidente (hermano mayor), un tal Francisco Rivas, siendo relegado del cargo y obligado a entregar los bienes de la cofradía a la junta de gobierno.
Esta es la transcripción:
Don Francisco Rivas: mayordomo
Jaén y febrero de 1897
En atención a las justas quejas que nos han expuesto los piadosos cofrades del Santísimo Cristo del Rescate, y vistos la actitud hostil y desobediencia con que se ha producido, Don Francisco Rivas, mayordomo que fue anteriormente de la cofradía ya citada por el presente, venimos en confirmar y confirmamos la expresión hecha por ello del Presidente de referido Sr. Rivas y quede este privado de toda clase de derechos en la misma y le mandamos, por este nuestro auto, entregue al actual mayordomo de la repetida cofradía del Santísimo Cristo del Rescate cuantos objetos y enseres pertenezcan a la misma, autorizando cuanto ha lugar en derecho al Sr. Arcipreste de la ciudad y partido de Baeza y al Presidente de ella Don Juan José Marín, para que en nuestro nombre y en caso de negativa del ya ha expresado Don Francisco Rivas reclamen a los efectos indicados el auxilio de la autoridad civil en la manera y forma que a mi juicio crean más convenientes, así lo decretó, mandó y firmó su señoría Ilma. el Vicario Capitular de este Obispado de que certifico”.
Pero la cofradía no conseguiría la aprobación de sus primeros estatutos hasta 1901. Aunque tal vez ya venía procesionando como deja entrever el siguiente documento. En marzo de aquel año y programando la inminente salida procesional, la nueva hermandad quería pasar por unas calles cofradieras por antonomasia en aquellos tiempos: la calle Santiago para volver por la de Baños. Por ello pidieron permiso al obispado, según recomendación del párroco para que el prelado decidiera si les concedía hacer estos cambios ya que se encontraban sin estatutos aprobados y estaban en proceso para ese fin. El hermano mayor era Carmelo Cuevas y el obispado se equivocó pidiendo un informe sobre el caso al párroco de San Francisco, Francisco Cobo, el que contestó sobre la situación, pero aclarando que la cofradía no estaba en su parroquia.
Esta es la transcripción del expediente:
E.Y. Señor Obispo de Jaén.
Muy señor nuestro; celebrada junta general bajo la presidencia del señor cura párroco indicó a toda la junta que se ampliara la estación de la procesión las calles de Santiago y calle de Baños además de su carrera por ser dos calles que la andan todas las procesiones y la de N.P.J. del rescate no la anda.
Y contestó el señor cura párroco que como estaban aprobando lo estatutos por S.Y. con la carrera que tenia que andar que no podía ampliar la procesión sin su permiso y en vista de esto le pedimos a S.Y. nos conceda que vayamos por esas dos calles para ser igual a todos.
Espero me conteste a lo más pronto posible para en la junta del día quince poner en conocimientos de los hermanos su opinión y no teniendo otra cosa que pedirle.
El hermano mayor en nombre de la junta general
Carmelo Cuevas [rúbrica]
9 de marzo de 1901
Pase la presente instancia al sr. Cura párroco de S. Francisco de Linares para que sirva informar acerca de su contenido cuanto se le ofrezca y aparezca.
Lo acordó S. Excma. Reverendísima el obispo mi señor de que certifico
Raimundo Victorero [rúbrica]
Informe: Cumpliendo con lo mandado por el Excmo. e Ilmo. Sor. Obispo de esta diócesis en su decreto precedente, debo decir que no veo inconveniente alguno en que se acceda a la gracia que solicitan los hermanos de la cofradía de NP. Jesús del rescate que corresponde a la parroquia de Santa María de estos.
V.S.Y dispondrá desde su reconocida ilustración e imparcialidad si así lo cree conveniente lo que juzgue más acertado. Y para que conste doy el presente que firmo y sello con el escudo de esta parroquia, en Linares, el día diez de marzo de mil novecientos uno.
Francisco Cobo [rúbrica]
[Sello de la parroquia de San Francisco]”
Las siguientes comunicaciones están fechadas en 1904. La primera es una simple invitación por parte de la cofradía al señor obispo D. Salvador Castellote y Pinazo para que asista a la procesión del Jueves Santo que salía a las 7 de la mañana en una procesión matinal como aún sigue siendo costumbre en la hermandad de Baeza. Es confusa la fecha de contestación desde Jaén agradeciendo la invitación pero que probablemente no correspondería. Este es el texto:
Excmo. Sr. D. Salvador obispo de Jaén: La cofradía de N.P.J del Rescate en cumplimiento del artículo 9º de sus estatutos celebrará procesión solemne el día de Jueves Santo para cuyo acto invita a su excelencia como presidente de la misma, a las 7 de su mañana de dicho día.
Linares 20 de marzo de 1904
Jaén 16 ¿mayo? 1904
Agradecida la invitación
El obispo [rúbrica]”
En la otra comunicación nos confirma el nombramiento del rey Alfonso XIII como hermano mayor (presidente) honorario y la concesión del título de real para la cofradía. La carta está fechada dos días después de la concesión real que acaeció el 14 de junio de 1904. La comunicación, enviada por Juan Ayala, hermano mayor de la cofradía era solamente informativa por lo que la contestación episcopal se limita a que se archive la misma. Aunque la experiencia me dice que este es un documento suelto en alguna historia que desconocemos.
Esta es la transcripción:
Excmo. Ilustrísimo Señor Obispo de Jaén.
Ilustrísimo Señor la junta directiva de la cofradía de N.P.J. del Rescate le participa a su ilustrísima, que S.M: el rey (Q.D.G) ha tenido la bondad de contestarnos por medio de un oficio admitiendo el cargo de presidente de honor y al mismo tiempo hacer real a esta cofradía lo que le comunico a su ilustrísima como presidente de la misma.
Linares a 18 de junio de 1904.
El hermano mayor
Andrés Ayala [rúbrica]
Jaén 21 de junio de 1904.
Enterado: únase a […] antecedentes y archívese.
El obispo de Jaén [rúbrica]”


viernes, 16 de agosto de 2019

LA PAELLA DEL 36...


Tal día como hoy, con el sofocante calor del verano, la iglesia bailenense vivió la seguramente peor página de su historia. Sofocante y estremecedor tuvo que ser el calor desprendido por las hogueras que consumieron el patrimonio religioso en aquel 16 de agosto de 1936. Como ya sabrán los lectores que hayan leído el profundo trabajo de investigación sobre los acontecimientos iconoclastas del 36 en Bailén en la revista Locuber V.2, hoy fue sin duda uno de los días más señalados de la contienda en la localidad. No sabemos que lo motivó, pero la ira se llevó por delante lo material y lo humano, porque por hoy también le dieron el paseíllo a los primeros cinco vecinos del pueblo.
Hoy se perdió el retablo de Sebastián de Solís, los dieciochescos y un sinfín de imaginería que seguramente hoy sería motivo de orgullo tenerla. Suponemos que hoy también aconteció el sacrílego festín de la paella que se cocinaron con la madera de la Virgen de Zocueca y que al parecer les sentó mal. Eso siempre se ha contado, pero por lo menos yo aun no he podido documentarlo más allá de un testimonio tomado del “rumor público” que decía que el alcalde asistió a una cena en la iglesia celebrada esta misma noche de hace 83 años. ¡Dios mío, hace casi cien años y aun es complicado de hablar de esto!
Fotomontaje realizado por Ángel Francisco Ruiz Garzón
Es curioso, que esta anécdota no se limitó a Bailén. La utilización de esculturas y retablos de madera como leña fue habitual en toda España, por la sencilla razón de que esa fue la única utilidad que los milicianos, con su exacerbado ateísmo y voluntad antisacramental, podían encontrar en aquellos “trozos de madera”. Por los mismos motivos de utilidad práctica, la furia iconoclasta respetó siempre los bancos de las iglesias o los muebles de las sacristías, que solían aprovecharse para su reutilización por los vecinos o según las necesidades de la guerra (hospitales, escuelas, albergues para refugiados). Muchas imágenes de mérito fueron utilizadas como leña para la lumbre, por ejemplo, el antiquísimo Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Salvador de Cuellar (s. XVI) de la iglesia de San Ildefonso de Jaén, del que se cuenta que lo subieron hasta el castillo de Santa Catalina para quemarlo y cocinar una paella. Es curioso, que entre la documentación que consultamos de los juicios a los encausados nos encontramos un testimonio donde se acusó a una bailenense de acometer el procedimiento, es decir guisar con la madera de una imagen religiosa. Este caso fue protagonizado en Quesada por una oriunda de Bailén, Ramona Muñoz Guirado -“la Curiana”-. Esta bailenense fue denunciada al finalizar la guerra por participar en el saqueo de la ermita de San Sebastián de Quesada, y acusada de utilizar la imagen del santo titular para “condimentar una comida y vanagloriándose del buen gusto que echaban las comidas con esta clase de leña”.


lunes, 12 de agosto de 2019

DIMAS PALACIOS "EL CHOCOLATERO".


Tenía en cartera esta nueva historia hasta que San Dimas “El Chocolatero” se le antojase que la publicara. Hoy el amigo y gran fotógrafo Joaquín Charriel nos ha regalado por sus redes sociales esta maravillosa instantánea de nuestra legendaria imagen de San Dimas glorioso, el buen ladrón. Que suerte tuvimos Bailén cuando el Duque de Osuna decidió que la tal vez mejor obra del escultor toledano Juan Pascual de Mena acabase bajo las naves del templo de la Encarnación. Nuestro particular “Laconte” que hasta los milicianos en aquel aciago 16 de agosto de 1936 sopesaron que este portento no había que tocarlo. Desde entonces se vino diciendo que lo salvaron por “afinidades del oficio” o porque estaba tan tostado por la pátina del tiempo, que parecía uno de los rudos obreros de la vida, mas si estaba sosteniendo algo muy parecido a un martillo…
Lo llamaba al principio “chocolatero”. Si, es verdad, el acervo popular de Bailén le puso ese apodo. A veces nos hemos preguntado ¿por qué “chocolatero?... que si la pátina que desapareció en la restauración de José Luis Ojeda Navío (Y NO, no es uno nuevo ni lo han cambiado) o ¿es que en verdad hubo un tal Dimas que tenía una chocolatería? Dicen que toda leyenda tiene su base de realidad, y buscando en los papeles viejos parece que hemos encontrado a aquel chocolatero. Primero busqué en el padrón del Archivo Municipal de Bailén realizado entre los años 1880-85, donde me encontré que en una calle llamada Sixto Cámara vivía un señor llamado Dimas Palacios. Vivía en el nº 43, tenía cuando lo inscribieron 44 años, estaba casado y era natural de Almagro (Ciudad Real). De oficio: propietario. En su mismo domicilio viene censado un señor llamado Juan José Gómez, de 42 años, también casado y natural nuevamente de Almagro y de oficio: CHOCOLATERO.
Por los vecinos de la calle, donde están Pedro Soriano Marañón y su madre Mariana Marañón Nueros, deduzco que estamos en la calle Isabel la Católica (calle Real). Luego descubrí que en 1868 la calle Real, el tramo que hoy llamamos Isabel la católica pasó a llamarse calle de Sixto Cámara, cosas de la política. Es curioso, que hubiese un propietario llamado Dimas y otro inquilino que fuese chocolatero. Probablemente en aquel domicilio habría una chocolatería que regentaría Dimas Palacios (donde solo lo nombran como cabeza de familia, obviando esposa e hijos) y tuviese como trabajador a Juan José Gómez, que siendo ambos de Almagro, no descarto fuesen familia política (¿cuñados? Viviendo ambas familias). Ya ven, una posibilidad de que hubo una chocolatería regentada por un Dimas en Bailén… la teoría puede ir tomando forma con la investigación en los archivos.
Y continuamos en ellos, y en protocolos notariales, en el Archivo Histórico Provincial de Jaén me encontré una curiosa escritura de compra-venta de una casa. El hacendado D. Pedro Soriano Marañón vendía la casa que estaba más abajo de la suya (actual colegio Sagrado corazón) a un tal Dimas Palacios y Garrido, del que citan su oficio: fabricante de chocolates. Esta casa, donde en la actualidad se levanta una nueva edificación con una tienda de juguetes, fue una chocolatería hasta hace pocas décadas. En esta escritura documentamos cuando comenzó a funcionar esa chocolatería, en 1870. La escritura se otorgó el 26 de abril y curiosamente se cita que Dimas Palacios tenia 40 años, por lo que las fechas del Padrón son así de fiables… pagó 12.000 reales por una casa que don Pedro Soriano adquirió en 1865 a los descendientes de otro bailenense ilustre. Esta fue la casa familiar de D. Lázaro Antonio de Medina, el que le dio nombre (hasta santificado) a la famosa huerta y noria que abasteció de agua al ejercito español en la Batalla de Bailén, del 19 de julio de 1808, en la salida de Bailén por el camino real rumbo hasta Sevilla. Lázaro de Medina, fue tío de Pedro Soriano, ya que estuvo casado con Teodora Soriano Aguilar, hermana del padre de Pedro Soriano, Bartolomé Soriano Aguilar.
Sobre Dimas Palacios puedo decir que era común encontrarlo en multitud de escrituras clasificadas como “protesto por falta de pago de una letra girada por…”. Probablemente perteneció al selecto grupo de vecinos más acaudalados, pero parece ser que su hija murió sin descendencia y hoy no quedan herederos directos de un señor que probablemente fuese el único que se llamase Dimas en Bailén. Conociendo la sorna de este pueblo no me extrañaría nada que rápidamente comenzaran a emparentar al santo arrepentido en el calvario con el chocolatero de la calle Real.
Esta es la historia que me ha traído la fotografía de Joaquín Charriel, del que por cierto, en los papeles viejos también uno se encuentra con que sus antepasados provenían de Francia… pero eso ya es otra historia.

miércoles, 31 de julio de 2019

LA VIRGEN DE LAS NIEVES DE SEVILLA, OBRA DE LEONCIO BAGLIETTO


La prensa una vez más documenta lo que se tenía por anónimo. La bella Virgen de las Nieves de Sevilla de la iglesia de Santa María La Blanca dejará de atribuirse a la tradicional atribución a Juan de Astorga para adjudicarse a la mano del escultor Leoncio Baglietto (1820 - 1891). Publica el último número del Boletín de las Cofradías de Sevilla esta noticia, y como nos dejan las fuentes, a ellas recurrimos. Según una pequeña noticia que salió publicada en el diario Sevillano “La Andalucía”, en su edición nº 2050 del martes 9 de agosto de 1864, se confirma la hechura al que fuese profesor de modelado y vaciado de adorno en la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.
En la noticia (que adjuntamos) se hacen eco de la solemnidad de los cultos celebrados en el día 5 de agosto, día de su onomástica y del estreno de la virgen. Hasta hoy todos los historiadores coincidían en pensar que la imagen era de Astorga, aunque el ya hubiese fallecido para aquel 5 de agosto de 1864. La fecha del estreno si estaba publicada por Alonso Morgado en su obra “Sevilla Mariana” publicada en 1882, pero aun con este dato se seguía dudando de que aquel día se estrenase una nueva imagen. Las costumbres de los antiguos cronistas de olvidar el nombre del autor, menos mal, que el reportero de “La Andalucía” si nos dejó el apellido del artista que la realizó, y que sin duda lo elevará al olimpo de los grandes creadores de imaginería en Sevilla en el siglo XIX.
Esta es la noticia:
Han llamado la atención del público las funciones religiosas que se han celebrado en la iglesia parroquial de Santa María de la Nieves (vulgo la Blanca). El orden, aseo y buen gusto con que se halla decorado el templo, la solemnidad con que se celebran sus ceremonias, unido al estreno de su preciosa Titular, obra del señor Baglietto, han atraído gran concurrencia de fieles. Sabemos que los gastos ocasionados por la compra de la nueva efigie y arreglo de los altares no dejan de ser considerables, contándose solo para ellos con la piedad de algunos devotos, y el celo de su digno párroco, que a costa de no pocos esfuerzos, ha logrado dar mayor ostentación a estas funciones”.


Leoncio Baglietto era hijo del escultor italiano Santiago Baglietto. Nació el día 12 de septiembre de 1820 en la ciudad de Murcia, siendo bautizado el día 14 en la Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol.
Fue discípulo de su padre en el taller, asistió a las clases de la Sociedad Económica de Amigos del País y se matriculó posteriormente en la Academia de San Fernando donde cursó estudios. En la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, fue primero ayudante y más tarde profesor de modelado y vaciado de adorno. Obtuvo la Medalla de Plata en la Exposición Sevillana de 1858 por un busto colosal de Murillo, obra que también presentó en la Exposición Nacional de 1860.
En el año 1854, comienza su primera obra para Cádiz, la estatua en bronce del obispo Fray Domingo de Silos Moreno, trabajo muy elogiado en esta tierra. Por esas fechas, retocó la mascarilla de la sevillana Virgen de la Victoria y rehízo una Inmaculada del XVI para Ayamonte.
Durante los años 1866 y 1867 trabaja en Murcia, donde realiza los cuatro Evangelistas y los dos relieves de San Pedro y San Pablo para el primer cuerpo del nuevo Retablo del Altar Mayor de la Catedral, obra en la que no estuvo afortunado, siendo sustituido posteriormente por el artista yeclano Antonio José Palao, que ejecutó las restantes figuras de la pieza. En el año 1882, regresa definitivamente a Murcia permaneciendo en esta ciudad hasta su muerte en 1891, en estos nueve años realiza una serie de obras para nuestra ciudad y pueblos cercanos. A finales de enero de 1882 acaba dos tallas, una Inmaculada Concepción y una imagen de San José. Durante el año 1886 restaura el paso de La Oración en el Huerto, de Salzillo.
Probablemente, la comisión de Cultura del Ayuntamiento fue la que le encargó la ejecución de siete medallones para decorar la fachada principal del Teatro Romea. En el escaparate de la imprenta del periódico El Diario de Murcia, expone a finales de abril de 1889, una bellísima escultura de la Virgen del Amor Hermoso. Para las procesiones de la Semana Santa de Sucina (Murcia) termina un Yacente a finales de febrero de 1887. A últimos de diciembre del mismo año, acaba una talla de tamaño natural, esculpida en madera policromada, que representa a Nuestra Señora de la Aurora. Otra obra maravillosa es la Virgen del Carmen con el Niño, que hace con destino al convento de las Madres Agustinas, de Murcia. A finales de febrero de 1891 marcha a Cartagena para retocar algunos pasos de la procesión de la Cofradía de los Californios.[1]



[1] http://www.lahornacina.com/semblanzasbaglietto.htm

martes, 16 de julio de 2019

LA VIRGEN DEL CARMEN DE BAILÉN EN 1700


Hoy por ser el día de la Virgen del Carmen les contaré una nueva paginita de la historia. Ya conocemos por algunas señas que he dejado en algunos artículos que la actual capilla de la iglesia de la Encarnación de Bailén, donde actualmente se venera a la Virgen de la Cabeza, llegó hasta 1936 con la titularidad de la Virgen del Carmen. Una capilla, que parece que nació en los albores del siglo XVI, como sepultura de una señora hacendada, Dª. Mariana de Nájera y obviamente para sus sucesores. Después la hemos encontrado llamada como de “los Najeras”, de Santa Ana (donde había una imagen), así como un San Antonio de Padua y San Francisco de Asís. Curioso que se haya perdido esta devoción al santo de Asís en la parroquia con el peso que tuvo en el pasado, contando hasta con su orden tercera que la veneraba.
En nuestra investigación todo me hacía pensar que la Virgen del Carmen la trajeron los “Sorianos”, como sin duda fueron llamados durante un siglo en Bailén hasta que el apellido Corchado sustituyó el Soriano con el Aguilar, Marañón e incluso el Arellano. Sabemos cuándo D. Bartolomé Soriano y Aguilar se hizo con el patronato de la capilla y que le dedicó cultos, le hizo hasta un gallardete y la sacaron en procesión… pero ¿Cómo sería aquella imagen de la Virgen del Carmen? ¿Cuándo llegó? Hasta la fecha he podido encontrar una manda suelta, y digo suelta, porque he leído muuuchiisiimos testamentos, y pocos o nadie se acordaron de la posible imagen de la Virgen del Carmen en la iglesia de la Encamación.
Pero una mujer piadosa nos dejó para la posteridad que para 1700 había una imagen de la Santísima Virgen del Monte Carmelo en la parroquia de la villa de Bailén. Curiosamente de apellido Soriano [a día de hoy desconozco si es un antepasado], Dª. Ana Soriano, esposa de Bernardino Docio e hija del matrimonio conformado por Pedro Soriano y Leonor Pérez otorgó su testamento el día 4 de junio de 1700. Esta señora que vivió en la calle de La Plaza [actual Héroes de Bailén] le dejó de donativo 30 reales, probablemente para el culto de la imagen (dudo que fuese un cuadro), en el dato hasta la fecha más antiguo que nos habla de una imagen de la Virgen del Carmen en la villa de Bailén.
Ytten (y también) mando a Nuestra Sra. del Carmen que está en la iglesia parroquial de esta villa treinta reales de vellón por una vez”.
AHPJ, legajo 6006, fol. 146r- 150v.

jueves, 4 de julio de 2019

ESTUDIO HISTÓRICO-DOCUMENTAL SOBRE LA VENERACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN EN LINARES (1742-1936) [REVISTA SIETE ESQUINAS 2009]



En un nuevo trabajo publicado, fruto de mi investigación nos detendremos nuevamente en la ciudad de Linares (Jaén). Y también lo haremos con la veneración gloriosa a la Santísima Virgen, en esta ocasión, en la advocación de la Virgen del Carmen.
El artículo ha sido publicado en la revista Siete Esquinas de Linares, publicación científica que edita el Centro de Estudios Linarenses. En el último número, el que se publica en formato miscelánea, he desarrollado una apuesta de mayores dimensiones al adentrarme en un relato histórico-documental de la veneración a la Virgen del Carmen en Linares, y por consiguiente, en la historia de su vieja cofradía, que como muchos sabrán se está intentando recuperar. Este proyecto nació de la casualidad. De encontrar un pleito de la cofradía del siglo XIX y comunicárselo al gran investigador de Linares, Andrés Padilla Cerón, a que este me instara a que realizara este trabajo. Desde aquí le doy las gracias por todo lo que me ha ayudado para elaborar este trabajo.
Creo que casi dos años de trabajo se ha llevado y en el que se aportan datos históricos de la religiosidad popular de Linares y como aporte a la historia del arte giennense, la documentación de un nuevo artista hasta ahora desconocido como autor de una de las imágenes antiguas. Una auténtica joya con un magnífico acabado y presentación. Un honor que mi nombre pase a formar parte del elenco de grandes historiadores que la han venido haciendo posible. Para terminar, ya que este blog es de temática religiosa, les recomiendo la lectura de otro de los trabajos publicados. Un magnífico artículo del profesor D. Miguel Ruiz Calvente sobre el santuario de la Virgen de Linarejos, desvelando nuevos datos gracias al indispensable trabajo en los archivos.
Para descargar el articulo pinchen aquí.

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