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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

viernes, 14 de febrero de 2014

"TRIANEANDO" POR CÁDIZ...

El pasado año entorno a la Semana Santa pero sobre todo tras la misma, estuve un tiempo “enganchao” a un nuevo trabajo discográfico del pasado curso cofradiero, que sin duda me encantó marcha tras marcha como hasta llegar al punto de considerarlo como lo que solemos decir vulgarmente un “discazo”. Era el último de la banda del Rosario de Cádiz donde gracias a ese ramillete de marchas me hizo prendarme de su calidad y estilo musical, muy influenciado de la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas. Por esta razón quise buscar en youtube algunos videos de su actuación el Domingo de Ramos del pasado año tras la cofradía más joven de su encantadora Tacita de Plata, por otra parte porque yo soy un admirador de la obra del cordobés Francisco Romero Zafra, el cual se abrió con esta imagen las puertas a las grandes Semanas Santas de Andalucía, sin contar como no a la de su ciudad, Córdoba, aunque allí tampoco es que sea muy fecunda su producción, la cual se está marchando a otros puntos más recónditos del interés procesionista más generalizado… en este sentido una pena, quizás hoy está todo más hecho.
Busqué “chicotas” si se me permite tildar así las “manos” de las cuadrillas de cargadores en Cádiz donde sonaran “El Amor”, “El Dolor”, “Eternidad”, “En el Cielo de tu Gloria”, “Madre Galeona” o como no, “Al Compás de tu Andar Despojado”… que pasión tomé por estas marchas, que en la Magna de Córdoba fue uno de mis grandes objetivos escuchar esta banda, y como se pudo comprobar, la de otros tantos que abarrotaron el discurrir del misterio cordobés de la Paz por allá donde el Señor repartió su Humildad, y eso que había un buen cartel aquel día tras los pasos cordobeses. Por cierto, me entero que Rosario no seguirá la próxima Semana Santa al compás de su andar despojado, sino la banda de influencia trianera venida desde la misma León, la banda de la Victoria, la que acompañe al primer paso que se planta en la Semana Santa gaditana.
Pero al observar los videos rápidamente me acordé de alguna otra entrada pasada en la que analizaba el andar del pasito salesiano de Cádiz e incluso la crítica del mundo de abajo andaluz a lo que estaba haciendo esta cuadrilla. Incluso el carnaval de la ciudad se acordó de este hecho, que siempre se viene a resumir a presentar el mayor rechazo a todo aquello que el cofrade, capillita y pueblo llano reconozca que proviene de la idiosincrasia sevillana. Lo cierto y ahí están los videos es que el paso del Despojado, el pasado Domingo de Ramos anduvo aún más si cabe pareciéndose al andar costalero que surge en Sevilla y que gana por goleada por lo menos en las grandes y opulentas Semanas Santas andaluzas. La verdad es que la hermandad del Despojado es especial dentro del contexto gaditano, una ciudad pequeña por sus limitaciones geográficas con muchas cofradías repartidas prácticamente en la vieja ciudad, no más allá de la llamada Puerta Tierra donde se alza el resto de ciudad más moderna. Es por decirlo de alguna manera, extrapolando esta historia con la de ayer en Granada, el símbolo de la Semana Santa moderna germinado en Cádiz, que se abre y expande a las nuevas zonas geográficas, mientras las históricas del centro sobreviven con la herencia del pasado, aunque sus hermanos en gran porcentaje residan en los nuevos barrios más alejados del casco antiguo. La misma iglesia es la que ve el desarrollo factible de nuevas cofradías en las nuevas zonas, es la misma que manda a los nuevos proyectos a evangelizar o a incrementar la evangelización, donde otros métodos no consiguen más, si es que no surgen en los mismos barrios como vimos ayer por mentar un ejemplo, en el Zaidín de Granada. Sin duda que el movimiento cofradiero es en Andalucía el gran culpable de este nuevo método de acercamiento entre iglesia y pueblo.
Últimamente estoy leyendo sobre Cádiz e intuyo en estas lecturas que un impedimento que podría encontrar Cádiz con la formación de cofradías alejadas, que tuviesen que venir hasta la Carrera Oficial y estación en el templo catedralicio, es el del enorme esfuerzo que supondría sobre las cuadrillas de cargadores, desde los tiempos de los profesionales hasta ahora con los hermanos, devotos y aficionados, porque como pasó en Sevilla y en toda Andalucía, fue esta nueva esencia la que salvó que los pasos se vieran desprovistos de gracia propulsados por ruedas.
No si será por la forma de cargar los pasos, con un único palo o varal, sin ninguna protección como las trabajaderas sevillanas –aunque estas tiene de por medio el costal- “clavado” sin almohadillas en el hombro, como en Málaga pero tres veces menos gente soportando el peso del paso claro, los bultos o callos que les produce a los cargadores la verdad dan miedo, a lo que habría que añadir el andar menos ligero del estilo, el cual avanza mucho menos que un paso a costal según los andares de Sevilla. Por ello el Despojado sorprendió en 2009 evolucionando el andar establecido para poder ganar metros y aligeró la zancada del popular paso a horquilla, para poder completar su largo recorrido, el más largo de la ciudad. Ya fueron muchos los que se desgarraron las vestiduras, casi quedándose como el portentoso Cristo de la Iglesia de María Auxiliadora, cuando veían en esto Sevilla y su “sobre los pies”, cuando en realidad aunque se parecía, era Cádiz pero andando más rápido asimilando el recurso sevillano pero adaptado a su estilo.
El culmen se ve en estos videos, al fin y al cabo se muestra un sucedáneo, del andar de Cádiz con el andar de Sevilla y más concretamente, rizando un poco más el rizo, con los andares de Triana, ya que los cargadores parecen emular el izquierdo que creara Juan Vizcaya, o más bien el pasito que da Tres Caídas. Los tres pasos y ese ritmo acelerado que emula el “sobre los pies”. Es este último el andar esencial de Sevilla, aquel que se sale de esto crea nuevos pasos según los postulados de carga sevillana, aquí es al revés, el paso a horquilla, los más parecido al “costero a costero” sevillano es el más repetido y para las “coreografías” se busca esos nuevos pasos inventados en esta cuadrilla que tanto recuerda al estilo surgido en el barrio de Triana y más en concreto en el Tardón. No hay más que leer los comentarios en lo videos, la desaprobación en gran medida de estos movimientos que sin duda darían para parafrasear a Antonio Burgos y decir que en Cádiz, el Despojado es el que anda “sobrao de compás”… el que “trianea” según Manolo Vizcaya.

Asunto complicado el que se plantea en la ciudad de Cádiz con estos nuevos bríos que la verdad nadie puede saber cómo acabaran, si en un estilo aislado, en una nueva corriente y evolución para la carga de toda la ciudad o incluso que un día alguien se harte, se envalentone y meta el costal en una ciudad que se presenta por el momento muy reacia a borrar el actual estilo de andar de sus pasos. La verdad yo creo que toda estas polémicas solo tienen cabida en nuestros días, dudo que si esto hubiese ocurrido en el pasado se hubiese alzado tanto la voz, ya que hoy con tanta información al alcance de nuestras manos hacen que podamos reconocer el origen de cualquier cosa, a lo que podríamos añadir influencias de pensamiento localistas de aquellos que se creen que nada es influenciable y que cada lugar ha forjado su idiosincrasia por arte de magia. 
Pero la realidad es que tan solo observando a simple vista a las cofradías gaditanas intuimos poderosamente la influencia de Sevilla sobre las mismas y sin irnos muy atrás, con el fenómeno implantado en el último siglo en la capital hispalense, el cual se asienta en mayor porcentaje en la “tacita de plata”. Pasos de tipografía sevillana, imaginería sevillana, orfebrería sevillana, enseres de segunda mano adquiridos en Sevilla, palios juanmanuelinos o de cajón que borraron aquellos singulares templetes, los exornos florales de piñas, frisos y esquinas de “derroches trianeras”, o de cera con las tupidas candelerías y que menos que la cera “enrrizá” o la vestimenta de Cristos y como no, los tocados de todas las tipografías sevillanas en sus dolorosas y hasta las glorias y que decir de la música, que en ese mismo libro leo un origen casi al unísono de la marcha procesional –la más antigua está fechada en Cádiz- en ambas ciudades donde hoy se acabó implantado las músicas más de moda en Sevilla, estoy seguro que en Cádiz suena más López Farfán que Eduardo Escobar y sus solemnes melodías. Música que me llevó a esta reflexión, la de las bandas de cornetas y tambores y que allí llaman familiarmente de estilo “Do re” por la tonalidad de las cornetas. Bandas que siguieron los modelos creados en los Bomberos de Málaga, pero que Policía Armada implantó y adaptó en la Semana Santa más mediática  y con ello como no, a aquellos que quieran o no, “copian” a Sevilla. Es más las bandas de este tipo que suenan hoy en Cádiz siguen la línea evolutiva emprendida en los setenta del pasado siglo por la banda de las Cigarreras, algo que llegó en la evolución a introducir en las mismas instrumentación como trombones o tubas, las que llevan el Rosario de Cádiz, la cual como dije toma su inspiración –con marcha incluida- en la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas aunque es lícito nombrar, que lo están haciendo tan bien esta formación gaditana que hasta han influido en los nuevos sonidos de la banda del pueblo con gentilicio nazareno. Por cierto saben la curiosidad de que en el pasado en Cádiz los pasos de cristo llevaban bandas de música y en los palios o María ponían a las de cornetas y tambores, claro con un estilo diferente a lo que conocemos hoy día. Hoy se implanta la ley no escrita sevillana, cornetas o agrupación en los Cristos, por cierto ¿no hay duda donde surge el estilo agrupación? con grandes bandas en Cádiz como Polillas o Sagrada Cena. Si hasta hace dos días iban bandas de música en misterios como Prendimiento o Afligidos… hoy las bandas de música, con repertorios base de marchas sevillanas son prácticamente para los palios gaditanos siendo por cierto el de las Lágrimas el primero que metió los 12 varales para sustentar el nuevo ornato de respeto que borraría los templetes para el discurrir de la Madre de Dios por Cádiz.
Palio de las Lágrimas.

Templete en la Soledad.
Aunque volviendo a la carga, Sevilla no ha llegado a la misma con el Despojado, hay otros pasos que también meten sus cositas, incluso en aquella cinta de 1999 me llamaba la atención como mezclaban su estilo con Sevilla, aunque hoy el asunto es más patente, ya que según cuentan las crónicas hubo un famoso capataz gaditano que revolucionó los antiguos modos de la carga, y ese fue Ramón Velázquez. Antes, con los profesionales empujados al igual que en Sevilla simplemente por la necesidad de cumplir con su duro trabajo y ganarse un sobresueldo para poder vivir algo mejor, donde el andar no era cuidado, ni siquiera la sociedad lo consideraría un arte y una cultura como lo es hoy, solo era necesario la técnica para no salir ileso y salir en muchas más cofradías. Pero Ramón Velázquez fue el que le dio un giro de tuerca, sobre todo con las cuadrillas no profesionales y sin duda creó el andar que en las últimas décadas es el que ha conocido Cádiz, donde se daba más juego al andar de la gente de abajo y al lucimiento de los pasos y por ende de las cuadrillas, sobre todo en lo que se refiere en el mimo del movimiento de los palios, hasta entonces moviéndose de balcón en balcón, afinando el compás y también en los ritmos en el andar, frenando o acrecentando el ritmo según la música, momento en que la música comienza a tomar protagonismo en las procesiones gaditanas, fueron los tiempos en que nace en Cádiz la “chicotá” por nombrarlo de alguna manera, donde se trabajaría la marcha y se intentaría no bajar nunca un paso mientras sonase la música. ¿Saben dónde cogió la inspiración Ramón Velázquez? Fue costalero de “la gracia de Sevilla bajo palio”, la  Virgen del Dulce Nombre de la hermandad de la Bofetá de Sevilla… pero eso eran tiempos donde había menos internet o coche para conocer otros mundos, y la gente solo notaba cambios, pero no solía saber de donde provenían esos cambios, y con ello no surgía la polémica como hoy en día con el andar del Señor del Amor Despojado, en esa “tirria” que parece atenazar a algunos, en cualquier lugar cuando cree que lo que se piensa que es genuino va a ser suplantado, por cierto Ramón Velázquez intentó amoldar esencias aprendidas en Sevilla con la carga gaditana, la evolucionó pero no la borró del mapa, lo mismo que está haciendo el Despajado, aunque hasta donde se puede llegar nadie lo podrá saber…


Este Domingo de Ramos estrenan nuevo paso, que será más grande porque tiene que acoger un misterio y yo no sé cuántas cuadrillas tienen, en los mentideros cofradieros gaditanos dicen que con el más pequeño paso cedido por la hermandad de la Palma desde el primer año de su salida, los cargadores llegan muy tocados a la recogía, aunque habría que añadir que también es debido a que en el centro por lo que veo en los videos se recrean con el andar tan corto digno del estilo de la carga gaditana, o el que creó Ramón Velázquez, a lo que hay que añadir el largo camino de vuelta tras traspasar Puerta Tierra. Cuando lleven el barco que tallará Manuel Oliva y las cinco nuevas imágenes que tallará Romero Zafra, ¿cómo será esa larga estación de penitencia? Como dije ayer, en Sevilla, en Granada, el costal trae el andar abierto y poderoso, un andar que lo digo por experiencia es muy cómodo para el costalero y que sin duda te hace ganar metros muy rápidamente sin hacer mucha mella en la resistencia física del ser humano… quizás por ello, algún día se vea que la “necesidad” le podrá a la “tradición”…

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