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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

lunes, 20 de enero de 2014

COSTALERO DEL "MUERTO" DE CÓRDOBA...

La verdad es que no quería anunciarlo hasta que por lo menos me estrenase o incluso hubiese pasado las sensaciones de una tarde noche que aún están por descubrirse. La primera vez que sentí que alguien me tocaba la séptima vertebra sentí que era algo tan personal y tan poco transcendente para el mundo, en este espacio donde el único protagonista es aquel que resucitó de entre los muertos, porque tal como me dijo una vez uno de mis maestros en esto de la vida, además de lo cofradiero, de que en los blogs a veces se le daba más papel protagonista al que por su ego se lo quitaba, a ese mismo que solo durmió el sueño de los justos tres días, para nuestra salvación, para nuestra gloria…
Ayer volví a sentir nuevamente un cariño que aún me cuesta asimilar, un afecto de todos esos caballeros vestidos de negro que ven en la fotografía, delante de los suntuosos pasos de la embrujadora hermandad del Santo Sepulcro de Córdoba. Y no quería decirlo aún, pero el alma me lo pide, porque me siento un privilegiado de que el líder de ese grupo y su brazo derecho me mostraran la ilusión de que querían verme bajo uno de sus pasos, y me lo pidieron nada más y nada menos que subiendo a la Virgen al cielo, en un primero de noviembre para el Amparo de los hombre buenos, donde por cierto sin buscarlo visité a alguien muy especial en su barroquizante casa, Él seguramente fue el primero que me igualó… y como a mí me tiene embrujado la neo-manierista urna que no deja de sorprender cada vez que asoma por las puertas de la Compañía de Jesús, esa de la que ya les hablé en cierta ocasión que hasta un gran costalero andaluz me la tildó como la mejor urna de Andalucía, pues allá, bajo la lluvia que me encaminé, hasta la ciudad de Córdoba, a la igualá del paso del Santo Sepulcro, en el frio patio del hotel Alfaros y ya puedo decir que estoy en la cuadrilla, fijador derecho en 4ª de un paso que calza un 5X6, cuando comience los ensayos diré, bueno no, sentiré que soy su costalero y ojala que el próximo Viernes Santo, por fin la lluvia deje, se quiten el “sambenito” de que son el “Cachorro de Córdoba”, y podamos disfrutar de una cofradía que seguramente me embrujará, ya en la Magna fue lo que más me impactó, quien me lo iba a decir entonces, ahora toca sentirlo desde dentro, esas cofradías rancias, mustias, de sabor, de rigor, de otro tiempo, os lo dice alguien que tiene por adorno en su estantería un trozo de cirio color tiniebla, junto a unos costaleros muy encumbrados no solo ya en el entorno cordobés.
Voy a tener que darle la razón a aquellos que me dicen que cómo puede afectarme tanto cuando algunos pocos vienen a destrozar mi espíritu por lo que hago en esta casa, porque sin duda que este rincón me ha traído nuevamente este premio, otro más, yo que soy un apasionado del mundo de la cofradías, tener el orgullo de sacar esta gran cofradía y además poder decir, si Dios lo quiere, en el futuro, que yo fui costalero o más bien salí de costalero a las órdenes de Curro, porque a buen seguro, que cuando llegue ese día, su figura estará aún más encumbrada y reconocida de lo que ya, aunque le esté viniendo más poco a poco de lo que se merece, a él que le gusta que las cosas anden de frente y poderosas, de un capataz que no introdujo el costal en Córdoba, pero si una filosofía que sin duda al andar de los pasos le dará lo más complicado de conseguir, eso que cierra una obra de arte hecha para moverse, el caché y la clase generalizada a la que muy pocos llegan, estoy seguro que llegará el día, que lo llamarán el “maestro”, y “maestro de capataces”, ya lo es, pero aún falta que llegue esos días que él vivía cuando caminaba por Sevilla junto a Manolo Santiago, recibir unánimemente el reconocimiento y afecto de todos los que lo rodean por su aportación a la sociedad cordobesa y andaluza, pero poco a poco, tal como me dice su hombre de confianza, su amigo y el que de verdad me ha abierto los brazos de tal manera que aún sigo sorprendiéndome, Federico Jiménez Reloba. Porque no se piensen que allí estábamos cuatro gatos, si no dos cuadrillas enteras y  casi otra pidiendo sitio, es lo que tiene la fe en una ideas durante tantos años, que casi cuando yo apenas era un bebe ya estaba sacando y mandando pasos en la ciudad del arcángel San Rafael. Por ello, por estas circunstancias, con el dolor de mi corazón, ayer no pude asistir a la igualá del Señor del Prendimiento de Linares, a mi pesar era la única opción aunque mis capataces me concedieron su permiso y aprobación, porque bajo el Soberano sigo teniendo mi privilegiado hueco mientras Él lo quiera.
Sin darnos cuenta esto ya está aquí, ya se prepara, el dedito en la séptima es para el costalero lo mismo que la ceniza para el mayor de los católicos practicantes, aunque queda un mes para que eche a andar los hierros o maderas que en la gran Semana de Dios portarán las imágenes del mejor de los nacidos y su Madre bendita, y porque Dios así lo ha querido o eso espero, sentiré el honor privilegiado de pasear al “Tumbaito” entre refulgentes dorados y negros manieristas de la ciudad califal, y más cristiana tal como me dijo en una enriquecedora charla Don Manuel Martínez Lagares, que Córdoba lleva más siglos bajo la sombra de la cruz que del Islam, en un gran rato en la taberna de “La Trabajadera”, junto a los nuevos compañeros, como el “Sony” el cual volvió a emocionarme cuando me dijo que en estas páginas trasmitía mucho sentimiento y mucha verdad, si a uno le gusta enriquecer a los demás en sus conocimientos, no se imaginan la satisfacción cuando compruebo que además la fibra sensible es traspasada, porque aunque esto parezca un deporte sacro, esta gente sabe muy bien quién es el que portan sobre sus costales, y que su afición tiene un extra que no tiene otra, que es ir más cerca de Dios y María que cualquier otro.

No me gustaría acabar esta crónica, noticia, “peloteo” dirán algunos, llámenlo como quieran,  sin acordarme del broche de oro del día, tal como me dijo Federico “como te gusta la melva…” que visitando la Iglesia del Juramento de San Rafael para conocer la sorprendente figura del Cristo de la Universidad, que realizase el sevillano Juan Manuel Miñarro basándose en los estudios de la Sábana Santa, el cual se estrenará en los días grandes de la próxima Semana Santa en concreto el Martes Santo y digo contemplábamos, porque me acompañó mi buen amigo Pedro Guerrero a vivir esta experiencia –ya ha visto lo que es una igualá y como funciona estas cosas-, quizás la estampa más exacta de cómo tuvo que ser la verdaderamente crucifixión del Hijo de Dios, si nos atenemos a que creemos en el milagro de la Sábana Santa de Turín y que el hombre de la Síndone es Jesús de Nazaret, que lo creo, nos marchamos sin lugar a dudas con la estampa ensangrentada de su figura, del que sigo teniendo muy claro, es el único protagonista de todo este mar de experiencias mundanas que tanto me traspasan el alma… un ángel, Rafael, nos sorprendía en su curioso y bello retablo, la figura de un ángel cerró el día, mientras por el puente de Miraflores observaba la noche cordobesa y sentí el clima y rememoraba los recuerdos que se repiten llegados el momento cuando llega la mejor fecha de la vida, quizás fuiste tú el que querías recordarme, observando a un ángel, que una vez más habías movido los hilos allá en la morada del Padre para todo esto…

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