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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

domingo, 19 de mayo de 2013

LUNES SANTO SEVILLA (II).

... Y EL ARREBATO TRAJO LA GLORIA.
El Lunes Santo seguía su marcha, sin quererlo lo estábamos caminando como nunca antes habíamos vivido una jornada, sin descanso, dándolo todo, intentando tocar la gracia de Sevilla con la punta de los dedos… esta noche de Pentecostés, día mágico de los rocieros me hace recordar al palio del Rocío marchándose con “Virgen de los Ángeles”, curiosamente hoy que recuerdo aquel bocadillo detrás de la iglesia de Santiago de carne mechá, he vuelto a comer en casa el mismo guiso…¿casualidades? Mas cuando mi madre jamás lo había hecho antes. Pasan los días y la gran Semana de Dios se hace cada día más lejana, parece señores y señoras que haya ya pasado una eternidad, por ello cada segundo que pasa me cuesta más recordar todos los detalles, pero así lo quiere este año el que manda en el universo, aun así tengan paciencia, si es que la pierden esperando mis palabras y mis crónicas, esto es mi pasión pero la vida requiere de más atenciones. Por eso ya ni recuerdo por donde caminamos pero si hasta donde llegamos, a uno de los cruces gloriosos de la sacra pasión hispalense. Buscábamos esa doble revirá de la calle en honor a ese genio que creó uno de los símbolos de la ciudad; la Custodia de la Catedral ya que pronto también se paseará, eso sí, sin compás, sin gracia; Dios Sacramentado, y para el de verdad que menos que el arte del mundo de abajo… ir sin ellos es ir desprovistos de gracia dijo Barbeito. La calle en honor al platero Juan de Arfe esperaba a los barrios señores, suele pasar en estas jornadas en las primeras horas cuando se apoderan de la vieja ciudad los barrios lejanos.
Ya habíamos estado con el Cautivo del Polígono, y ahora buscábamos el primer Cristo denominado así de la Semana Santa de Sevilla si no me equivoco. El “cuadrante imaginario” salió perfecto, de hecho ya lo irán viendo, creo que no habré completado día más perfecto en Sevilla que el pasado Lunes Santo. Allá por la llamada “Puerta del Arenal”, el Tiro de Línea planta su cruz y también desprendía la magia de un arrebato que no sabíamos como podía acabar. Volvimos a un punto ya conocido, pero siempre mágico y eso que se repitieron estampas gloriosas del pasado. No había mucha gente a comparación de otros años, mejor porque así podíamos darnos de bruces con los pasos. Se abría un pequeño hueco en el cielo, seguramente para que se asomara José Paz Vélez a contemplar el Cristo que le dio tantas alegrías y quizás penas. Pero Él ya se las habrá consolado todas, como nos la consolaba a todos y es que su sereno semblante se clavaba en nuestros corazones, nos hacían sentir tal como leí hace poco, esa sensación que solo se palpa ante el paso de una cofradía, y es que en esos segundos o minutos el Señor nos hizo sentir que éramos todos iguales ante su presencia. Poderoso y sereno, con mirada melancólica y de amor verdadero, maniatado sobre su genial canasto, escoltado por sus sublimes ángeles, porque algunos nacemos para eso, ser sus ángeles y sus eternos servidores. Él que vino a ser nuestro servidor lavándonos los pies, caminaba también sereno, demasiado quizás y es que el ritmo de la percusión de su nuevamente renacida banda de cornetas y tambores no me agradó mucho aunque el viento no estuviese nada mal. Genialidad de una de las para mi mejores cuadrillas de la ciudad, con los Villanueva al frente, que se adaptaban a ese compás tan ralentizado a las mil maravillas aunque no sé, quizás fueron ellos mismos los que pidieron ese tempo. Llegó con “Longinos” y se marchó con otras de esas geniales melodías melancólicas salidas de la banda que desde que dejó este paso la cosa ya no fue igual… “El Salvador” de Triana, aunque este Cristo moreno de túnica morada siga siendo el Salvador de Santa Genoveva.


Lo que vino después me hizo pensar en las ¿casualidades?… hace unos años, en este mismo enclave me enamoré de las Mercedes del Tiro de Línea en una larga chicotá que enmudeció a la muchedumbre y la hizo poseedora de la mejor esencia efímera del arte de la cosas de Dios. Cierto día se las conté pero no encontré video de aquel momento irrepetible… pero ahí estaba yo con mi cámara que la Virgen me lo quiso recrear nuevamente para que ustedes después lo saborearan como yo. Cris se lamentaba porque no le gustaba lo que sonó, a mí no es que me vuelva loco, pero es que con trabajos de tanta categoría “Caridad del Guadalquivir” puede parecer la más sublime de las composiciones. No sé si es la cuadrilla, las características de la bambalina o el trabajo de los priostes, pero el movimiento que tiene este palio es para mí de lo que más pellizco levanta de toda la Semana Santa sevillana, y eso que los Villanueva son criticados como no muy buenos en el arte del compás de la Madre de Dios… paparruchas, estilos y visiones nada más. Me resultó curioso que la Virgen de las Mercedes Coronada volviese a callar al Arenal con la marcha de Paco Lola enlazada dos veces que enmudeciendo los corazones, pensé… “¿alguno habrá leído el blog?”, no lo sé, pero lo cierto es que volví a vivir un “deja vu” pero siempre distinto mientras la orfebrería y los bordados acariciaban mi alma y la Reina de Santa Genoveva se marchaba envuelta en los arrebatos del Lunes Santo.


Curioso que en Triana vivan las valientes y los arrebatos sean algo de andar por casa, pero desde lo del año pasado algo ha cambiado en el blanco barrio del azahar donde un Dios Soberano vive levantando el asombro de propios y extraños. San Gonzalo decidía esperar y decidir si salir o no, y esta indecisión nos hacía plantearnos que hacer… creo que la espera pensando nos hizo perdernos un  momento que tiene que ser sublime, como es ver comenzar el triste entierro del Hijo de Dios, porque en Sevilla el traslado al sepulcro comienza el Lunes Santo desde San Andrés. Cuando nos decidimos a ello, al llegar al Duque ya se había formado la calle por donde tendría que pasar la hermandad de Santa Marta y aún no había ni salido –por cierto buena seña tenía el día si Santa Marta se echaba a la calle, ella que en su diccionario no existe la palabra arrebato-, y con la cosa bastante completita, imagínense intentar llegar a la recoleta plaza donde las campanas suenan a duelo y la apoteosis de Ortega Bru engaña a la mirada pero no al corazón y parece que los Santos Varones caminasen sosteniendo el pesado cuerpo de aquel pobre carpintero que cambio la humanidad para siempre.
No era el lugar más bello, a los pies del Corte Inglés, pero a Santa Marta no le hace falta paisaje señores. Ya en la distancia todo sobraba, solo podías contemplar ese cortejo errante por Sevilla, veníamos de Villanueva y más Villanueva  entonando las justas voces para llegar al sepulcro de rico, que en este caso, seis días después, Jesús le pegaría una “patá” para dar testimonio de que Dios por fin se reconciliaba con el hombre, tras un breve paso por los infiernos para abrirnos de par en par las puertas de su Reino. Llegó fugaz, en lugar amplio, pero todo lo convirtió, increíble el “ensordecedor” silencio mientras no te daba tiempo a ver otra cosa si te parabas en la Caridad que aun muerto desprendía el semblante del Mesías. Eso pensará José de Arimatea mientras lo contempla eternamente destrozado de la tristeza, porque le dirías quien eras maestro al sumo sacerdote allá por donde se alza el reino del azahar… Santa Marta, en apenas unos segundos también hizo sentir a cientos de personas que todos somos iguales ante Él… y casi no pudimos ver el sublime rostro de las Penas del maestro Sebastián Santos…


Es curioso que muchos de los quebraderos de cabeza en pos de un nuevo Lunes Santo, intentaba encajar en el puzle de posibilidades el discurrir por la plaza de San Pablo, a los pies de la inmortal Magdalena a ese Dios Soberano que levanta uno de los grandes pellizcos en el estómago cada vez que lo contemplo. Ni por asomo estábamos haciendo nada planeado, y estaba saliendo bien… la de posibilidades que tiene una jornada cofradiera en Sevilla… ¡ah! se me olvidaba, San Gonzalo también era arrastrada por el arrebato del Polígono de San Pablo que a esas horas ya emprendía el camino de vuelta sin sobresaltos y se echaba a proclamar a Sevilla ese YO SOY de letras de oro de su peana, aquello por lo que un poco antes iba dormido sobre el regazo del maestro del Sanedrín que aun seguía intentado comprender que era aquello del “renacer de la vida…” él que si sintió la Effetá  cuando escuchaba las palabras del que los judíos se siguen empeñando en calificar como un mero profeta algo arrogante…






Ellos que aún lo esperan bajar sobre un carro de oro… nosotros lo esperábamos sobre algo parecido, portado por ángeles, pero del costal que lo llevan rasgando la tarde, siempre con la izquierda por delante… a esas horas el whatsapp me llamaba, era un compañero de trabajo que le encanta que le hable de la Semana Santa de Sevilla, preguntándome donde me encontraba… las fotos que ilustran el momento fue lo que le envié, mientras me invitaba a que siguiera disfrutando. De Ortega Bru en Ortega Bru, nos vino ese Dios que dicen talló con un destornillador, se hizo por fin un nuevo reencuentro con el Soberano de Triana que me traslada a tantos sentimientos y gratos recuerdos, que me invita a acordarme siempre de la gente buena de mi hermandad de Linares y sin duda volver a dibujar entre la bulla la figura de mi recordado maestro Andrés Caparros, el que fue otro “sevillano” residente en Linares, fue uno de los grandes culpables para que cuando leo en cualquier momento SEVILLA, piense no en una ciudad, sino en una forma de vida en el paraíso de las cofradías, sigo su ejemplo y lo seguiré mientras el Soberano quiera, ir allí a aprender para cuando me dejen impregnarlo en otros lugares que aunque no lo sepan, necesitan de esta gracia.


“Sobre los pies te lleva Sevilla” siempre sobre los pies, aunque aquí se ande según los cánones del maestro Vizcaya, Puelles y Garduño. Apellidos que sin duda cambiaron esta hermandad para siempre. Así marcaba la máxima expresión de la música la banda de las Cigarreras tras el Dios del Tardón, que casi pasó fugaz, en su retorcida compostura ante Caifás, y la música invitaba nuevamente a quedarse absortos “En tus manos Soberanas” mientras seguías poderoso tras la serpiente blanca del barrio León completando el Lunes Santo soñado y quizás menos imaginado a primeras horas del día cuando el hermano mayor del Polígono hacía en pocas palabras llorar de amargura a la alegría… se marchaba el Soberano, pero ya se imaginarán que este no se puede conformar con esta pequeña porción de la tarta que reparte San Gonzalo cada Lunes Santo, pero intentaba dibujar el día más perfecto posible, y sin duda lo conseguí, aunque en esos momentos intentamos olvidarnos una vez más de la Salud, buscando las Aguas del Arenal, pero hubo tiempo para todo. A esas horas buscaba a Óscar vía whatsapp, que curiosamente nos buscaba a la vera de la Salud, y nos fuimos un poco más adelante, a la verdadera plaza de la Magdalena, y como así lo quiso Ella, por fin pude contemplar como mandan los cánones al palio de oro y blanca pureza, como lo es su barrio, donde Ella es la fuente de la Salud que sustenta a sus vecinos y su princesa consentida. Ya venía con la maravillosa luz de la candelería bajo el manto de la noche la que es la Reina de los sueños de Ortega Bru, imagen incomprendida por muchos, pero así fue su arte y así luchó porque fuera, la pobre quizás tanto en segundo plano ante el Soberano Poder de su Hijo que hasta también pasa más inadvertida la gran cuadrilla que la porta con el primoroso mimo con el que nos llegó, la cual nos traía a su vera a Óscar, tras despedir en una maratoniana carrera a Fátima en Santa Justa, él que venía contento porque sin duda le salió bien la jugada, que no fue otra que mostrarle a su novia, cual es uno de los impulsos más grandes que marcan su vida, el amar a Dios a través de la cofradías… ¡y que cofradías!… ¿habrá regalo de amor más grande que este?
CONTINUARÁ…

2 comentarios:

Óscar Ortega dijo...

ciertamente para mí fué un regalo poder compartir las experiencias que tanto nos gusta a los jartibles de la Semana Santa como somos nosotros, con mi novia Fátima. Quise mostrarle uno de los grandes motivos por los que me muevo cada día. Y qué mejor manera de hacerlo que con una de las hermandades mas grande que hay. La de San Gonzalo, en el "saludo" a la Capilla de la Estrella en la Calle San Jacinto. La única pega fué que con la indecisión de salir o no salir, la salida se demoró muchísimo y la espera se hizo bastante larga. aunque lo bueno es que nos dió tiempo a hablar de este mundillo. El éxtasis llegó cuando veíamos acercarse, poderoso como siempre, al Soberano del Barrio León. Teníamos muy buen sitio para ver el posible saludo, en la misma puerta de la Estrella. Pero esta vez, el que está ahí arriba quiso que el paso simplemente arriara y volviera a hacer una buena levantá, para después caminar con ritmo fuerte hacia Sevilla e intentar realizar su recorrido lo mas ajustado en el tiempo posible. Parece que nos dejara a posta con la miel en los labios, con las ganas de volver otro año para contemplarlo... después nos tocó sudar. pero sudar de verdad y correr lo que no esta escrito, rodeando la hermandad para llegar al puente, atravesarlo, pasar a Reyes Católicos, llegar al hotel, coger las maletas y nuevamente correr hacia Plaza de Armas para coger un taxi que nos llevara a Santa Justa y que Fátima pudiera coger bien el tren, sin demoras. Y en cáda momento me acordaba de ti, amigo Juan Pedro, porque mientras estabamos en San Jacinto, en mi cabeza ya se cuadraba un mapa con el itinerario mas favorable a seguir, como si de un GPS se tratase para llegar a la estacion de tren; y tódo esto con indicaciones de calles y recorridos que año tras año nos has enseñado a los que tenemos la suerte de compartir la Pasíon en Sevilla contigo. La despedida y la vuelta de la estación para mi fue bastante triste. yo quería segur compartiendo estos momentos con ella. pero por suerte, el motivo por el que nos dejaba es el del trabajo, que buena falta hace hoy en día. Cuando el taxi que me traía de vuelta me dejó cerca de la estación de autobus de Plaza de Armas, nuevamente tiraba de "GPS" para llegar hasta vosotros. nuevamente, gracias a tus lecciones. y bien orgulloso que me sentí de mí y de tí

JUAN PEDRO dijo...

que me vas a poner colorao!! muchas gracias por tus palabras, pero eso es bueno, aprovecharse observando para aprender, para cuando quizas se de el caso y vayais los dos solos y andeis por sevilla con la misma pasion que yo, que en muchas ocasiones no lo sabeis, pero mi estudio sobre la ciudad hace que a veces simples detalles los saboree por dentro muy especialmente. cierto dia estando tomando una cerveza en la magdalena con mi prima, le dije que al mirar a la iglesia se prendia en mi interior una pasion descomunal, que para mi sevilla no era una simple ciudad, que cada rincon de sus calles esconde la magia que a mi me mueve por este mundo, por eso a veces pienso que si viviera alli, y encontrarme con la realidad de cada ciudad, borraria el embrujo que siento cada vez que piso el suelo de la jerusalen de occidente... yo tambien me siento orgulloso de ti, disfruto cuando me muestras que quieres aprender y saber mas, como a mi me gusta obrar, en fin me siento orgulloso de todos vosotros, de tal como sois, si llevamos tantos años unidos por una misma sangre sera por algo... que nadie borre esas charlas cuando estamos juntos entre los tres, porque ahi disfrutamos como cochinos en el fango.

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