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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

jueves, 31 de mayo de 2012

EL HIJO DE UN CARPINTERO EN UNA URNA DE REY...

En el día de ayer fue la festividad del rey santo San Fernando, reconquistador de la ciudad de Sevilla de la que es su patrón. Aprovechando ese motivo les dejo en el día de hoy con esta nueva entrada, y lo hago porque el dibujo o proyecto que les muestro tiene mucho en común con aquello que rodea al monarca subido a los altares. El mismo es un proyecto presentado en 1990 por el imaginero hispalense Antonio Joaquín Dubé de Luque para renovar el paso del Santo Entierro de su ciudad. Por entonces, el impresionante yacente de tintes mesinos procesionaba sobre un obsoleto y mediocre paso de líneas góticas, fiel ejemplo de los pasos de épocas pasadas que abundaron en la ciudad. Por entonces la Semana Santa de Sevilla se preparaba para el importante año 1992, en el que entre otras cosas se celebraría un nuevo Santo Entierro Grande… quinientos años de evangelización en América era el motivo por lo que la corporación de San Gregorio estimó mejorar el paso de su Cristo titular.
Por entonces Dubé de Luque se alzaba como uno de lo diseñadores más solicitados en la ciudad, de hecho el Sábado Santo en una gran proporción lleva su firma. Así que el imaginero realizó este dibujo de una suntuosas andas que mezclaban la plata, el bordado en oro o el carey inspirándose en la genial urna donde duerme el sueño eterno el patrón de la ciudad, a los pies de la que por Ella reinan los reyes, como no, Ntra. Sra. de los Reyes. Dubé siguió en la urna, porque Sevilla gusta de ver a su Dios muerto sobre suntuosas urnas, las trazas ejecutadas por Juan Laureano Da Pina entre 1690 y 1719 para la urna catafalco donde se conserva el cuerpo de San Fernando. Un túmulo funerario rematado por la corona real y en donde figuraban relieves de los principales santos sevillanos, incluidos el beato cardenal Marcelo Espínola y la entonces beata, hoy Santa Ángela de la Cruz. Dubé trabajó en que la nueva urna mejorase la visualización del Cristo yacente llevando una ligera inclinación de cabeza a pies.

Para mi apreciación es un originalísimo paso donde bajo mi valoración hace un ligero giño a otra tipología de paso sevillano, al de gloria. Basta con ver que el paso consta de parihuela con respiraderos y faldones bordados, el moldurón en plata y carey y en escueto sobre canasto como los que cuenta pasos como la Salud de San Isidoro o la Reina de Todos los Santos de Ómnium Sanctórum. Incluso ángeles de plata serviría de apoyo para elevar la urna donde duerme el divino, haciendo un giño a las peanas de “carrete” e incluso a los tronos malagueños, sobre todo a los ideados por Palma Burgos y los talleres de origen granadino. El paso del santo sepulcro de Andújar es una muestra.
Para el mes de abril de 1990 estaba previsto el arranque de los trabajos que necesitarían 350 kg de plata y que ascendería a un coste total de cuarenta millones de las entonces pesetas. Curioso que por entonces se recurriera a la “escusa” tan utilizada en estos días, donde la crisis sigue acechando, de que tal desembolso acarrearía varios puestos de trabajo y que daría de comer a varias familias, incluso con la realización en paralelo de una obra social en la que se gastarían la misma cantidad. Lo cierto es que como muchos sabrán aquello se quedó en este dibujo, el enorme costo fue según cuentan unos de lo motivos, algo que me extraña ya que desde entonces se han realizado en Sevilla pasos y enseres que rondan y superan esas cantidades. Otros apuntaron que tanta suntuosidad no encajaría con el estilo de la hermandad, tan declinado a los pasos neogóticos que les suele dar un sabor más sobrio y luctuoso. Al final se cambió el paso, esperando hasta 1996 pero se siguió la línea neogótica aunque bastantemente más enriquecido, el que actualmente procesiona y del que dudo que no rondará cifras similares a las que barajaba este proyecto. Pero lo cierto que para los amantes de lo recargado, del barroquismo les hubiese encantado ver venir esta portentosa obra por Alfonso XII buscando la Campana, a los sones de la Municipal interpretando la “Marcha Fúnebre de Chopin” como si el entierro de un rey de leyenda se tratara. Total era el pobre hijo de un carpintero en aquellas tierras de Galilea, en Sevilla se le sigue tratando como si estuviera en ese otro mundo que no era de este mundo…
Actual paso de Antonio Ibáñez y Joaquín Pineda ( 1996)

lunes, 28 de mayo de 2012

LA REINA DE LAS AUXILIADORAS...

El pasado sábado el arco de medio punto de la iglesia de la Trinidad, una de las cuatro basílicas menores de Sevilla volvió a contemplar la salida de la otra de sus grandezas. El Sábado Santo relució refulgentemente para recibir al tridente divino que decretaba lo que venia después, el Hijo del Hombre traspasado por Cinco Llagas, muerto para la salvación de los hombres y tras Ellos, la belleza desmesurada de la Esperanza de los trinitarios. Preámbulo de la gloria, la que volvió a vivir la iglesia sevillana. Y es que allí, para el que no lo sepa, para el capillita que solo se detiene en las cofradías de revestidos nazarenos, también vive otra gran corporación y otra gran devoción sevillana, quizás más que su vecina penitencial, por Élla es basílica menor, un dato importante porque las otras tres se levantan para albergar a la Macarena, el Gran Poder y recientemente al Cachorro… casi ná… porque lo que es devoción levantan un poco.
El ocaso del mes de mayo está siempre marcado por el culto y la devoción a María Auxiliadora, y es aquella que vive en los trinitarios la señora de todas Éllas en Sevilla. De hecho fue coronada (1910) antes que cualquier dolorosa de Sevilla. Es sin duda la procesión de esta archicofradía una de las grandes muestras de la consideradas cofradías grandes de las glorias, el bullicio que la acompaña, el esplendor de su patrimonio y la gran estela salesiana que la abraza son muestras inequívocas de lo que hablo.


Y es una procesión especial, casi todas las realizadas en honor a María Auxiliadora tienen en común llevar varios pasos, normalmente dos, como si fuera una hermandad de Semana Santa con un primer paso, no de Cristo claro y lo cierra la especial devoción de San Juan Bosco. Y es este santo el que suele abrir este cortejo glorioso en Sevilla y en otros tantos rincones de Andalucía, y como esta archicofradía irradia esplendor a raudales será desde el primer paso cuando comience a sorprender al respetable. Una destacable imagen de don Bosco, obra de un antiguo alumno salesiano José Pérez Conde, embutida en la esencia imaginera hispalense camina por las calles de la collación llenando la plazuela de la Trinidad de los ecos del pasado, de los ecos de Eritaña cuando cada Sábado Santo llenaba el reino salesiano, cuando una agrupación marcaba el compás del Cinco Llagas, después del Sagrado Decreto para desaparecer del imaginario sevillano. La “renacida” Agrupación Musical de Los Gitanos es la encargada de retrotraer a aquellos momentos cuando sale el genial paso del Bosco, ya que si la imagen es admirable no se le queda atrás el paso que la cobija, una reseñable obra de eterno Manuel Guzmán Bejarano –con imaginería del igualmente gran Luis Ortega Bru-, un coqueto paso que tuve la oportunidad de contemplar en marzo de 2009 en una salida extraordinaria del Cautivo de San Pablo desde la Concepción de Nervión hasta su barrio, caminando sobre estas bellas andas. Un paso que por otra parte se llevaría grabado en su retina el actor estadounidense Tom Cruise, el cual se encontraba rodando en Sevilla una de sus películas coincidiendo con la festividad de la Inmaculada. Aquel año, le tocó presidir la vigilia a la imagen que se encuentra en la basílica santuario, por lo que fue hasta la Catedral en este paso, a la vuelta el actor de Hollywood cuentan que se maravilló al presenciar una procesión, más si es en Sevilla.



Pero la que sigue maravillando a Sevilla es la protagonista de todo, aquella que es auxilio de los cristianos. Resulta curioso con la continua presencia del gremio de imagineros en la larga vida de Sevilla, fuese a ser realizada la Auxiliadora Coronada en tierras catalanas, en Sarriá (Barcelona) a finales de la centuria decimonónica, al parecer un tal señor Parellada y su policromador un tal sr. Casanovas, aunque la imagen ha sufrido algunas intervenciones posteriores que han cambiado su apariencia original, incluso puede presumir de haber sido tocada por las manos de un elegido del cielo, el beato Ángel Ramos Velázquez –mártir de la Guerra Civil-, discípulo del autor. Pérez Conde seria el último en intervenir sus carnaciones y vestimentas, para poco a poco adaptar la imagen de escuela catalana a la inmortal sevillana. Y con mucha sevillania se pasea por Sevilla, sobre todo por la calle Sol, la calle del día grande de la Auxiliadora de la Trinidad.





Y se pasea elegante, al compás de marchas de palio por una cuadrilla que este año como novedad, para acrecentar un paco más si cabe su grandeza a llevado a uno de los grandes en el martillo, quizás el que más de todos los activos; a Antonio Santiago en un paso donde curiosamente se llegaron a probar el sistema de ruedas con desfavorable resultado en los años cuarenta. Y la Reina Coronada se pasea en otra de la más portentosas obras en lo referente a pasos de hermandades de gloria, algo más afín a los pasos de Semana Santa, es decir siguiendo lo postulados de las andas del Gran Poder en lugar de las peanas de carrete con el que una vez más se “coronaría” Guzmán Bejarano como el quizás mas grande tallista, “retablista del siglo XX” de todos los tiempos en su faceta creadora de pasos u tronos con permiso de Antonio Martín Fernández claro. Por cierto este fue otro de los pasos en los que se probó la sustitución de la iluminación de cera por la de luz eléctrica (1926) y gas oxhídrico (1953), el cual por poco no estalla… como diría el profesor Martínez Alcalde “de resultado superfluo”…

Encuentra más fotos como esta en Cofrades

Esta es una de las grandes procesiones de gloria sevillanas, de las que abarrotan calles como si fuera Semana Santa, un digno ejemplo a seguir, sobre todo por aquellos alumnos que siguen las enseñanzas del Bosco, un ejemplo de que el amor y el trabajo son sinónimo de grandeza, pero una grandeza siempre entregada para gloria de Dios y como no, de su Madre Bendita, en estos días Auxiliadora de todos los que creen en el crucificado.









domingo, 27 de mayo de 2012

LA MISIÓN REDENTORA DE JEREZ...

Les muestro este curioso video donde se visualiza la primera salida procesional en Jerez de la Frontera (Cádiz) del sobrecogedor Cristo que abre esta entrada, Ntro. Padre Jesús de la Misión Redentora en la tarde noche del pasado Sábado de Pasión. Un espectacular nazareno salido del ingenio del imaginero sevillano Fernando Murciano Abad, donde demuestra una valentía equiparable a la iconografía creada en la talla. Murciano se aleja del estereotipo del nazareno de la época clásica para crear una interpretación más realista de lo que tuvo que ser el tormentoso caminar al calvario. Los tiempos que vivimos evidencian cada día más estas atrevidas apuestas escultóricas, donde Jesús se nos muestra en posturas desgarradas y traumáticas, empapado en sangre, profusas coronas de punzantes espinas, rendido por el peso de esa cruz camino de la arbórea y la cepillada que recuerda a los últimos trabajos “sindónicos” de su maestro, el igualmente sevillano Juan Manuel Miñarro. Es esta una segunda versión de otro trabajo muy similar realizado para La Carlota (Córdoba).

Imagen de La Carlota (Córdoba).
Una apuesta escultórica que parece inspirarse de muestras pictóricas del barroco como las del italiano Tiépolo o el español Juan de Valdés Leal, que está influenciando poco a poco a la escuela imaginera, de hecho en recientes fechas el cordobés Romero Zafra ha creado otro singular ejemplo como este, donde hasta la túnica pierde sus perfectas proporciones y prestancia para convertirse en un despojo de tela que cubre al torturado Cristo, mostrando la completa anatomía de su cuerpo.



“Vaya Cristos están haciendo la vísperas”, es un comentario que leo entre tantos sobre la nueva corriente implantada en la “segunda Sevilla”. Jerez de la Frontera, tan fiel a la urbe hispalense también ha conseguido en los últimos años implantar esa otra Semana Santa de los días previos, lo que Sevilla si no me equivoco vino a crear en su tiempo con la hermandad de la Sed y el resto de movimientos cofrades que se han creado desde entonces llegado a llenar de túnicas nazarenas las calles jornadas antes de la semana más grande del año, muchas de ellas también convertidas en hermandades de la nomina de los días de la Pasión. En la zona de Picadueñas, en la parroquia del Corpus Christi se asienta esta agrupación parroquial, la cual naciese de esas asociaciones juveniles. Al parecer la imagen será completada con un misterio donde se representará la escena en la que Jesús se encuentra, casi callándose al suelo en la calle de la amargura con su Madre, las proporciones del paso realizado por Enrique Gonzálvez González evidencia lo dicho.



Supongo que algo habrá influenciado el similar misterio de la igualmente corporación de vísperas sevillana, anclada en el barrio de Heliópolis para tomar dicha advocación, de hecho otras agrupaciones parroquiales como esta, están ideando misterios como el del Puente Cedrón o el Lavatorio. Pero deteniéndonos en el video, en el primero de ellos donde se visualiza esta estación de penitencia podemos escuchar una singularidad muy enlazada con al advocación del Señor e incluso con su sobrecogedora iconografía. Debe de salir el paso con rodilla a tierra y lo hace a los sones de la Agrupación Musical de Paz y Caridad de Estepa (Sevilla) que le interpreta la popular y clásica “La Salve”. Pero tras echar los cuerpos arriba y salir a la calle bajo lo que parece ser; lloviznando, suena el Himno de España y una marcha muy especial. En concreto es una adaptación al estilo que tuviese su génesis en el acuartelamiento de Eritaña de una banda sonora de una película titulada “La Misión”(1986), en concreto de fragmentos de temas como “Falls” o “Gabriel's Oboe” compuesta por el genial e irrepetible Ennio Morricone, genial músico romano creador de multitud de bandas sonoras, implantas en nuestro imaginario, que Hollywood jamás podrá pagarle todo lo creado para su cine.


La obra combina corales litúrgicas, tambores nativos y guitarras españolas, a veces en la misma pieza, en un intento de captar la variedad de culturas que aparecen en la película. El tema principal, "Falls" ("Cascadas"), sigue siendo una de las piezas más memorables de Morricone, y ha sido usada en muchos spots publicitarios desde su lanzamiento.
La banda sonora fue nominada al Óscar en 1986 y ganó el Globo de Oro a la mejor banda sonora. Fue seleccionada como la vigésimo tercera mejor banda sonora de cine estadounidense según "AFI's 100 Years of Film Scores."


Sin duda es una música llena de mística, que te lleva a otra dimensión, sin ella la gran película de Roland Joffé quizá no llegaría a emocionar a los niveles que lo hace. Una historia que muestra la grandeza y la crueldad del mundo en el que vivimos, en los tiempos de la disputa por la Colonia del Sacramento -en la desembocadura de Río de la Plata- y la lucha entre las monarquías absolutas europeas y el poder detentado por la Iglesia hasta la época centrado en la Compañía de Jesús. Unos jesuitas elevando la grandeza de Dios en lo alto de las Cataratas de Iguazú y unos interesados “políticos” pisando y echando por tierra el legado que nos dio Él en lo alto de la cruz.
Una sobrecogedora historia en la que el capitán Rodrigo Mendoza (Robert De Niro) –un mercenario cazador furtivo de indios-, tras asesinar a su propio hermano tras una disputa por una mujer decide pagar sus culpas uniéndose a los Jesuitas. La escena inmortal del cine en la que arrastra con los arreos de su vida pasada escalando cascadas en un gran esfuerzo humano y penitencial con los Jesuitas te hace retrotraerte a la escena creada en Jerez de la Frontera del Señor de la Misión Redentora encorvado por la cruz al compás de esta sublime música, magníficamente adaptada al estilo. Rodrigo Mendoza es perdonado por aquellos a los que había perseguido, con ello alcanzó la paz de su alma para comenzar a seguir la Misión de Cristo, escena similar la que nos muestra el Cristo jerezano cuando Él decidió cargar con todas las culpas de la humanidad para alcanzar la paz entre Dios y su pueblo.



Merece la pena la película, merece la pena mucho esta imagen que no ha dejado indiferente a nadie. Una música por otra parte adaptada anteriormente por el mundo de las bandas cofradieras, quizá los primeros fueron las típicas bandas de cabecera de Linares, propensas a adaptar bandas sonoras de películas, esta sin duda es acertada e incluso la Tres Caídas de Triana llegó a montar una adaptación para un concierto de los recientes congresos de bandas de la capital hispalense, pero obviamente sin intenciones de ser interpretada tras los pasos.



Para terminar, esta no es la única pieza musical cogida de la banda sonora de “La Misión” adaptada para el acompañamiento de los pasos de Semana Santa, hace ya un par de décadas también fue adaptada y prontamente popularizada la marcha “Ave María”, adaptación de la obra “Ave María Guaraní”, si no me equivoco a cargo de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes



viernes, 25 de mayo de 2012

ENTRE LAS "PRINCESAS" BLANCAS DE TRIANA...

Cuando la Hermandades Rocieras de Sevilla ya se encuentran de camino hasta la aldea de Almonte, donde por Pentecostés la Virgen se hace Rocío de la mañana, me gustaría mostrarles esta bella historia donde se mezcla la devoción a la Virgen dolorosa, la fuente de la Salud del Barrio León, la universal devoción a la Blanca Paloma, Reina de las Rocianas y la historia, una más del mundo de abajo.
Y en una fuente con la Virgen de la Salud inmortalizada en los bellos azulejos cerámicos se sientan los hermanos Garduño, Luis Miguel y Manuel para contarnos sus vivencias. Hoy, en los umbrales de la popularísima romería me he acordado del trocito que se visualiza en el video. Les invito a verlo porque a mi me pone los bellos de punta de cómo el amor a María, a la de madera mundana puede traspasar las fronteras de la gloria, escuchen como aquel Lunes Santo una blanca paloma voló por San Jacinto, el “Calluso”, que era “muy de la Virgen” – porque ser de una hermandad no quiere decir que no te declines más por uno o por otro- sobrevoló por los cielos de San Gonzalo… ¿es simple madera?

jueves, 24 de mayo de 2012

EN LA SEVILLA DE LA MANCHA NO PODRÍA FALTAR LAS GLORIAS.

Así es, una vez más tengo que detenerme en la capital de las tierras que dan sombra los molinos de viento del libro de Cervantes. Una vez más ante la sorpresa y admiración que despierta en mí el movimiento cofradiero de la ciudad, o una parte del mismo que toma como referencia magistralmente la idiosincrasia de la Semana Santa sevillana, la cual ya se debería ir llamando “estilo andaluz”. Y este “sevillista” que les habla –curioso, cuando yo soy del Madrid- tiene el placer de traerles una muestra más del buen hacer de las cofradías ciudadrealeñas, para por que no, tomarlas como ejemplo de que querer es poder.
Si en Semana Santa deslumbra a muchos andaluces con sus magnificas puestas en escena, hay que detenerse porque todo no acaba ahí. Si en Sevilla y en otras tantas ciudades y pueblos a partir de mayo se abre esa otra “segunda semana santa”, en Ciudad Real no le es menos. Pero unas glorias muy especiales, ya saben las que trabajan como Sevilla, la que vino una vez mas a exportar a las tierras del sur de España, glorias que suele ser mas acompañadas que las “de toda la vida” en aquellos lugares donde se implanta esta forma ante lo que se ha venido haciendo siempre. Y en Ciudad Real el tiempo letífico lo abre una hermandad de tintes jiennenses, la que rinde culto al universal icono de Nuestra Señora de la Cabeza, Reina morena de Sierra Morena. La joven cofradía filial de Ciudad Real, desempeña desde sus inicios las mismas tareas y sigue la idiosincrasia de estas especiales cofradías, pero la misma es de las que cuenta con su copia propia para rendirle culto en su ciudad y expandir la devoción de la patrona de la diócesis jiennense por la ciudad manchega.

Una imagen realizada por un para mi desconocidísimo escultor de Villanueva de la Reina, -Miguel Gallego en 1995- pueblo cercano a Andújar y fuertemente vinculado a la devoción a la Reina del Cerro del Cabezo. Hace un mes fue su romería, y muchas son las hermandades filiales que procesionan a su copia semanas después, sobre todo en el mes de mayo. Así lo hizo esta hermandad el pasado domingo cuando se echó a la calle como deben de ser, dándole la mayor de las prestancias. Sobre un paso consistente en respiraderos, peana y candelabros de guardabrisas –Orfebrería Orovio de la Torre- se paseó la morenita ciudadrealeña sobre una parihuela portada por costaleros. Curioso que en muchas ciudades andaluzas con cierto nivel de “sevillanización” no se consiga sacar una gloria con esta pomposidad y categoría, y vayan los manchegos y nos den en todos los morros… querer es poder.


La hermandad hizo su salida desde su parroquia de Santo Tomas de Villanueva, sede canónica que comparte con la hermandad de penitencia de la Flagelación, de la cual ya le dediqué una entrada en épocas pasadas. He aquí su grandeza, cuando las hermandades de gloria, allí y en cualquier lugar, más pobres de popularidad que las de Semana Santa tomaron la iniciativa de pedir colaboración a la hermandad del Miércoles Santo. Así las grandes cuadrillas de costaleros de la Flagelación son lo encargados de portar a la morenita de Ciudad Real por las calles del barrio de Pio XII cada mes de mayo a las ordenes de Alberto Donaire (hermano de ambas cofradías) , a la sevillanas maneras, de echo el paso recuerda mucho al paso de la cofradía de Sevilla. La Banda de Música de Granátula de Calatrava fue la que marcó el compás de esta gloria ciudadrealeña, llenado su ciudad de esta gran fiesta del costal, el cual allí no duerme el letargo del año y del que podríamos muchos tomar ejemplo.











martes, 22 de mayo de 2012

DOMINGO DE RESURRECCIÓN...EL PERFIL DEL AMOR MÁS HERMOSO.

En el viaje de vuelta de Sevilla, con el cansancio a las espaldas de toda una intensa semana, mi buen amigo Cristóbal me comentaba que algún año habría que ver al portentoso Resucitado de Sevilla elevándose a la diestra del Giraldillo. Algunos espero que sea, pero este año volveríamos a la rutina de un Domingo de Resurrección triste, a quien vamos a engañar, al capillita el día más importante de la humanidad, o por lo menos para los cristianos es el día más triste, porque es el fin. Un final que a veces hace hasta desistir de contemplar la ultima estación de ¿penitencia?, con todos los respetos a todas las cofradías de Resucitado, creo que es obvio que su Cristo ya goza la gloria y que quizás las túnicas de nazarenos sobran. Pero Andalucía ha querido que el Resucitado también sea como las demás cofradías, quizás evidenciando poca formación, cuando le damos más importancia “folclórica” a la túnica que lo que verdaderamente significa y en que momentos tiene cabida. Pero lo cierto es que ver un Domingo de Resurrección con túnicas de colores claros y gloriosos hace saborear los últimos compases de la Semana de Dios.
Cristóbal me invitaba a echar el resto en su tierra, en Linares aunque yo no tenia ganas ni de levantarme al día siguiente, o eso pensaba en las primeras horas de la madrugada visualizando entre la noche ese trayecto que nos sabemos de memoria metro a metro. Pero mientras dormía y el Hijo del Hombre proclamaba que se había despertado para gozo nuestro, sonó el móvil y Félix me invitaba a acercarnos a la ciudad de nuestra hermandad para contemplar a la corporación de Santa Bárbara, que en su tradicional discurrir ante la casa, bueno más bien piso de hermandad de nuestra cofradía, la misma le ofrecería la flor de nuestros pasos a la bella Virgen de Amor Hermoso. Así cerca de la “hora nona”, llegamos a la calle Carolina por donde la hermandad del Resucitado emprende su camino de vuelta en la mañana del Domingo de Resurrección hasta su sede canónica, la iglesia de Santa Bárbara, patrona de los mineros.
Allí frente a nuestra junta gestora me vinieron muchos recuerdos de estos últimos diez años, me daba alegría ver que la hermandad sigue, no como nos gustaría pero sigue y estos pequeños baches del camino seguro que se sobrepasarán. Pero también me dio tristeza, porque algunos años me acercaba a vivir este momento y me di cuenta de que muchas cosas se han borrado. Diez años con muchas caras, las cuales se dibujaban felices y en hermandad, sin rencillas ni rencores, todo a una. Allí faltaba gente de la anterior junta, y de la anterior y de otras tantas anteriores. Muchos que hace años rodeaban orgullosos, como amigos a un líder que desde que se fue, esa estampa poco a poco se fue diluyendo… seguro que desde el cielo sufre por esto, y le pide a su Soberano, ese día con la carita que soñara Víctor de los Ríos para su Resucitado “del sur”, que pronto vuelva aquellos tiempos en que asado de calor, tras recibir a la querida hermandad de la Resurrección echaba el aldabonazo a su gran semana en convivencia con sus hermanos en aquella CASA, que ya solo vive en el recuerdo.




Y la gran cofradía de la Resurrección pasaba ante nuestras narices, la segunda cofradía que hace treinta años se dio cuenta que eso que habían echo los del Prendimiento, era el camino… y en su caminar lo venían demostrando, dando una lección del ritmo que deben de llevar una cofradía en la calle. Digno de aplauso es el crecimiento de sus filas nazarenas, síntoma de que cuando todo se hace con unión esto sube. Con media Plaza de Toros como dosel nos venia el portentoso misterio de la Resurrección según Linares, aunque haya muchos que se sigan desgarrando las vestiduras por la descomposición del misterio original… estas cosas ocurren en la Semana Santa y lo hecho, hecho esta…
Cuantos cambios en los últimos años, con la apuesta de artesanos desconocidos que les han trabajado a gran nivel. Las proporciones y la calidad de la talla del nuevo pasos elevan a estas andas a lo que Linares debe de ir ya aspirando, ya se ansía verlo dorado. Pronto Felipe Martínez Oliver será impagable, como el imaginero Guillermo Salazar que les gubiase los romanos henchidos de sorpresa ante la Gloriosa Resurrección que gubiase el maestro Víctor de los Ríos y que bajo mi punto de vista, Luque Bonillo a repolicromado. No se me puede olvidar la genialidad de ese ángel que señala al más bendito entre los hombres, al primer resucitado para la gloria eterna, medio hombre medio mujer… y es que parece que Romero Zafra nació siendo un genio.
La Pasión de Linares elevaba sus últimos sones al cielo de esa tierra que los vio nacer con recelo y que ahora la presume orgullosa. Ecos de Mena Hervás, ecos de “Jesús del Prendimiento”, que aunque no esté dedicada al Soberano de Linares, siempre suena ante la puerta de los del “Prendi”. Y me gustaría decir que venia poderoso, pero venia evidenciando un gran punto a pulir por las cuadrillas linarenses, y es que primero hay que aprender los conceptos básicos del andar del costalero, si aun no dominas el “sobre los pies” y la candencia mejor olvídate de cambios, aunque no hicieron muchos, sigo apostando por un andar poderoso y acompasado para este misterio, con la glorificada música de las agrupaciones musicales, más si son los clásicos, sin duda la música que mejor se adapta para la gloriosa estampa de este misterio que ya no es de pasión.








Se marchó el Resucitado a los sones de “Orando al Cielo”, a los sones de la Pasión y quedaba el suave compás de la gloria bajo palio de Linares. Su advocación me hacia acordarme de esa otra Señora que duerme un sueño, entre las paredes de San José Obrero de mi pueblo, ese sueño se llama “calle”, porque es que tiene “cara de calle” y se esta haciendo de rogar… pero el recuerdo se acrecentó cuando contemplé que un tramo del palio lo abría el guion concepcionista de la parroquia de D. José Antonio Balboa, reinando en su blancura la dulce Inmaculada que llena de sentir concepcionista a Bailén en el día de su onomástica. Un nuevo síntoma de las buenas y estrechas relaciones con la hermandad linarense, de hecho el taller de costura de la hermandad fue su autor. Y con los trabajos de este taller, aunque en recorte venia cobijada Ntra. Sra. del Amor Hermoso, bella azucena entre las viejas paredes que huelen a sudor y mina. Aquí si me gustó el buen trabajo de los hombres de abajo, la segunda cuadrilla de la historia de Linares. Sus hombres posaron a su Reina del Amor ante la bacalá del Prendimiento, bajo un sol radiante esperando la lluvia más bendita de estas fechas. Ellos siguieron la estela de aquellos jóvenes del Prendimiento y así lo hizo constar su capataz con unas palabras, que a mi como hermano del Prendimiento me llegaron hondo… “para los que no siguen enseñando”, muchas gracias por la parte que me toca, aunque en el Prendimiento nunca queremos enseñar, solo queremos sumar y aportar, cada cual como ellos son los que tienen que dar lo mejor de si mismos para mayor gloria de sus titulares. Y el dulce perfil de la Señora, tocada igualmente por las manos de Garduño se elevó al cielo, más azul que en toda la semana y los del “Prendi” se lo agradecimos con el mayor regalo, las flores que piso el Soberano y su Madre Bendita del Rosario. “Aires de Triana” marcaron el compas del palio de malla de Linares magistralmente interpretados por la banda de María Inmaculada –que chollo tiene Linares con la banda de mi amigo Paco- mientras seguía su camino en busca de Santa Bárbara, ahora si, este ya si era el final. Por cierto tocando el trombón iba mi amigo y paisano “Antoñin” Garrido, el cual me comentó que ha disfrutado con ellos como nunca en su vida de la Semana Santa, que paliza con mayor gusto no se ha dado en sus carnes… amigo ya vas comprendiendo cuales son mis locuras para nuestro pueblo…
La Semana Santa de 2012 la cerraba como manda los cánones un manto azul glorioso, la abrió un encorvado Nazareno, tal como no estaba previsto, en una intensa semana que como les dije tuvo mucha pena y tristeza pero a su vez mucha, muchísima gloria. Al día siguiente, se palpaba en el ambiente esa sensación que se vive cuando te levantas cada día 1 de enero, comenzaba un nuevo año, una nueva vida. Habrá que esperar otros trescientos y tantos días para volver a sentir la gracia divina que huele a incienso mezclado con azahar, a verlas venir con la dura realidad, por que en esta semana se olvidan todos los problemas del mundo. Espero que el Soberano Eterno tenga a bien de regalarme una nueva Semana Santa y quizás si Él lo ve conveniente yo se la cuente en estas paginas… queda un año para volver a vivir la vida, la que dura siete días…



lunes, 21 de mayo de 2012

SÁBADO SANTO... VIVIR EL LUTO COMO EN LA GLORIA. (y III)

Esta primera fotografía nos mostraba lo que ya se sentía en el ambiente y en el alma… la Semana Santa de 2012 daba sus últimos coletazos. Toda la magia de la pasión comenzaba a esfumarse de verdad después de un larguísimo año esperándola, pero es ley de vida, la ley del tiempo. Nos costaba salir de la muralla que separaba Sevilla la hermandad trinitaria y tuvimos que atravesarla, a mi que no me gusta invadir un lugar que considero sagrado, aquel por donde pasa los cortejos y camina Dios y su Madre Bendita. Por las Cuesta del Rosario atajamos por el Salvador por donde el misterio de las Cinco Llagas emprendía su despedida de la embrujadora plaza, como cambia por la noche… y seguimos atravesando los callejones del centro hispalense en busca de la corporación del Entierro de Dios.
Alcanzamos la calle Tetuán, pero hasta allí aun no había llegado el triste cortejo, lo que nos hizo buscar un punto clave para dos cosas, ver a la hermandad del Santo Entierro y comer algo, después de la intensísima jornada, quizá de la que más he disfrutado este año en Sevilla, será que la tengo menos vista. Y ese punto clave lo marca dos lugares tan dispares y a la vez tan vecinos: la iglesia de San Gregorio, tal cual sepulcro sevillano donde duerme todo el año el sueño de los justos ese Cristo que algún día alguien documentará a la paternidad en la madera de Juan de Mesa y Velasco, otra cosa seria una sorpresa y seguramente un descubrimiento de otro genio, esa espina de su cara, como diría la marcha cigarrera lo dice todo.
Y justo enfrente el hervidero humano del “Mesón del Serranito”, que nos gusta un bar a los humanos, y mientras más marcado sea su carácter español y su comida mejor. Allí en el establecimiento donde vio nacer el genuino bocadillo que ha dado nombre a una tapa muy común en Andalucía, por lo menos aquí por tierras jaeneras lo es. Los “bocaos” sobre el filete de cerdo –también los hay de pollo-, el jamón, la tortilla o el pimiento verde –un “pajarillo de huerta” como diríamos en mi pueblo- se hacían con fuerza y poderío, como gusta ver venir a los buenos pasos, todo ello regado con una siempre fresquita caña de Cruzcampo… que buen puntito, parafraseando a los Morancos de Triana le da el establecimiento fundado hace mas de treinta años por José Luis del Serranito, novillero, torero, autor e intérprete de sevillanas y empresario. De mala fama para los finolis y siempre a rebosar para los amantes de la fritanga…
Aunque me molestó que un camarero quitase del televisor despectivamente las retransmisiones de Semana Santa para poner al Betis, más cuando gracias a los cansinos de los capillitas, seguramente hacen su agosto cada año. En la puerta, se vislumbraba que hay más vida allá del Betis o del Sevilla, por que ya había mucha gente ocupando un hueco privilegiado para ver entrar a la cofradía. Nosotros nos fuimos al Duque, seguramente con menos encanto, pero había que buscar después a la Soledad de San Lorenzo, para que no nos fuéramos de madrugada de la capital mundial de la Semana Santa, por lo menos para mí.
En 2009 me comentó el amigo Agustín Marjalizo que no tenia perdón estar en Sevilla en Sábado Santo y no contemplar a la corporación de San Gregorio. Aquello me quedó marcado en el alma, por que tenia más razón que todos los santos del cielo. De ahí mi interés, seguramente aquello seria otra de esas estampas tan personales de las cofradías sevillanas. Decía que no ver el singular cortejo y sus pasos, era faltarte algo esencial de la Semana Santa sevillana, sobre todo en el primero de sus pasos, el que no deja indiferente a nadie… así que silencioso comenzó a levantar el asombro del personal “La Canina”… llegaba un nuevo alegórico.


Hace unos días, leyendo una opinión sobre un libro de la Semana Santa sevillana vista desde un punto filosófico, me quedé con una definición demoledora: a la Semana Santa van dos tipos de espectadores, el que va porque le gusta toda la explosión de color y “folclore” que se recrea en esta santa semana y el que va por eso y por mucho más, pero sobre todo porque sabe a lo que va y que es lo que ve. Así me gusta sentirme a mi, así disfruto la Semana Santa muchísimo mas. Unos se ríen, otros incrédulos se preguntan que es esto e incluso otros les da mal fario, pero a mi no. A mi ese sencillo paso de trazas neogóticas me traía un gran mensaje, aquel esqueleto bajo la cruz decía la gran verdad “la muerte venció a la propia muerte”, la Redención de Cristo estaba cerca. Su fugaz caminar –no es de muy destacar las cuadrillas de esta hermandad- fue intenso entremezclado entre los modernos edificios te trasportaba a otra época. Largo cortejo multicolor de las representaciones de todas las hermandades de Penitencia de Sevilla, incluso las vísperas antecedían al paso de la Urna. Nos dio por intentar identificar a cada hermandad, algo que hace poco he descubierto es costumbre del pueblo sevillano, no sé, la circunstancia invita al acto.





No sé si seria el lugar, pero tampoco es que me sorprendiera mucho más. El gótico es el estilo de la hermandad entremezclado con los dibujos decimonónicos, pareciese que este genuino estilo de otra época diera más rigidez y sobriedad a la hermandad, con su pellizquito “Juanmanuelino” incluido, las capas de sus nazarenos dicen el resto. Y llegó el Entierro de Dios según Sevilla, según la Andalucía antigua más propensa hoy en día para escenificar esta sobrecogedora escena como la sueña los españoles de más arriba de Despeñaperros. Es difícil ver pasar el magnifico paso del Cristo Yacente en su urna y recrear la escena del Señor en el sepulcro, todos imaginaríamos algo así como los que nos muestran las películas, por ejemplo “La Pasión” de Mel Gibson , pero estoy seguro que si el actor y director hubiese sido sevillano se las hubiese apañado para meter algo gótico en aquel sepulcro de rico de la Jerusalén del siglo I. Es Dios, aunque esté muerto, hasta ahí somos capaces de llegar el hombre, de matar al que más nos ama y ponerlo como Rey de los Cielos en un ataúd de oro. músicos cantores de la Agrupación Cultural Portuense anunciaba la llegada del solemne cortejo y tras Él, el cual apenas pudimos dibujar –el Cristo más difícil de ver en toda Semana Santa- la admirada Banda Municipal de Sevilla, la cual nos quiso regalar como ultima marcha de esta Semana Santa en Sevilla, la marcha “Nuestro Padre Jesús” del genial Emilio Cebrián. Música eterna para el recuerdo para recibir al otro misterio de la jornada, pero en este caso algo más chiquito que los de la Trinidad. El Duelo a la Virgen, a María santísima de Villaviciosa, otras de las advocaciones que muchos tildarían de raras. Más gótico sobre gótico y los bordados decimonónicos enredándose como la primavera por todas las vestiduras. Es el triste final, para eso es el día del luto aunque nos sepa a gloria.
Ya solo quedaba consumar la jornada, creo que la primera vez que contemplo todos los pasos de una jornada en Sevilla, incluso repitiendo. Había que buscar a la que en la noche de los tiempos seria la Señora de Sevilla en el génesis del procesionismo. La más antigua talla de dolorosa que se pasea por las calles de la ciudad que corona un Giraldillo, pronto un rascacielos por asentamiento cartujano. Un suntuoso calvario de oro, cera y azucenas atraviesa la noche a la voz de mando de un apellido que suena a martillo… Ariza. Sin duda el paso que mejor anda para mi gusto de todos los que comanda esta querida y a la vez “odiada” familia de capataces… solo me remito a los foros…






Curioso es que seguramente, algo por otra parte difícil de esclarecer, le debamos todos los capillitas del mundo que nos enamoramos al compás de un palio, el hecho de que esta dolorosa quizás fuese la primera en ser cobijada en la historia por este elemento de respeto dentro de la liturgia católica. Curioso que hoy en día, el único palio que la cobija tenga dos colores, el azul del cielo cuando sale y el negro de la noche cuando cierra la Semana Santa de Sevilla, bueno para muchos sigue siendo así aunque el aldabonazo se sigua echando por Santa Marina en las calores del Domingo de Resurrección. Allí en Orfila, cerquita de la capilla de San Andrés, donde vive otro Soberano le rendimos pleitesía a la Señora de San Lorenzo y tal como abre la primera fotografía, observando la cruz desnuda donde murió su hijo sentimos el adiós, aunque ya de vuelta las campanas hayan repicado a gloria y su cruz pase a ser de instrumento de muerte y miedo a su trono real de gloria, la Semana Santa la siguió cerrando la Soledad de María…
Ya solo queda una escapada improvisada a la tierra de las minas donde Santa Bárbara se llenó de Hermoso Amor y Gloriosa Resurrección…







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