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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

lunes, 3 de septiembre de 2012

SEVILLA EN LA CARGA Y LOS HOMBRES DE TRONO.


En la tarde de ayer volví a rencontrarme con mi buen amigo linarense Cristóbal Valdivia, mi compañero de fatigas “Cris”. Como se nos está haciendo costumbre volvimos a quedar para despejarnos la mente de los problemas de la sociedad y de la vida con el aroma cofradiero. Por tercer año visitamos Jaén y a su Divina Pastora, que volvió a llenar las calles de su barrio de la mejor esencia gloriosa, de la gracia que da el compás costalero. Pero esta entrada no versará sobre esta circunstancia, si no sobre otra que me recordó mi buen amigo en la continua charla de lo que es nuestra pasión, nuestra esencia y nuestra forma de vida, ser capillitas. Esperando el paso de la Pastora de Almas, ante el discurrir de la agrupación musical de la Estrella de la hermandad homónima de la capital, surgió el tema de las bandas, y una que figuró en la actualidad, fue una banda que a mi buen amigo le encanta, “la que falta en Sevilla” tal como suele comentarme cada vez que me habla de la admiración que siente por la banda de cornetas y tambores de Ntra. Sra. del Rosario de Cádiz.
Una banda que ciertamente tiene tal calidad interpretativa que si alguna día apareciese en la más mediática de las Semanas Santas, seguramente cambiaria su popularidad y dimensión con los capillitas de toda Andalucía y España. Banda fiel a un estilo que surgiese de la inspiración de la banda de la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, de hecho en su día le dedicarían una de sus marchas propias, porque en sus sones estaba su inspiración. Pero la misma como dirían los más puristas rizó el rizo, y su estilo evolucionó hasta una concepción musical que como digo a un sector del cofradierismo choca y no poco. Pero he de admitir que la calidad que atesoran es digna de mención.

Pero esta entrada no irá sobre la banda del Rosario de Cádiz, sino que al mentármela mi buen amigo de Linares, me recordó unas circunstancias que se muestran en los videos que les dejo y que más bien tienen que ver con la idiosincrasia a la hora de andar de las cuadrillas que portan a los pasos o tronos que aparecen en los mismos. Un enlace encontrado por puro azar, sobre una nueva marcha del Rosario de Cádiz me hizo visualizar el paso del impactante Despojado de la Cádiz que labrase Romero Zafra por la popular plaza del Palillero, unos de los lugares emblemáticos de la Semana Santa gaditana. Sobre el antiguo paso de la hermandad de la Palma sigue aun caminando el Señor de los salesianos solo, a la espera de un nuevo paso de mayores dimensiones con su respectivo misterio que lo despojará, mientras Cádiz es la que sin querer lo despoja ante su más profundo dolor… “El Dolor” es la marcha que sirve de impactante telón de fondo para el inconfundible andar gaditano, “la carga” como llaman allí a su peculiar estilo de portar los pasos. Un estilo que ciertamente no conozco en profundidad, su idiosincrasia, sus características, su cultura e incluso el mundo del martillo nunca mejor dicho, porque allí los llamadores va a medias, es decir el yunque va en paso y el capataz llama a sus hombres con un martillo en mano que golpea sobre el mismo yunque.
La verdad es un estilo que no levanta en mi el entusiasmo, aunque lógicamente si lo haga entre la idiosincrasia de su pueblo. Siempre suelo defender que la Semana Santa de Cádiz atesora muchos quilates de categoría. Gran patrimonio, buen gusto, bandas espectaculares con estilos muy personales aunque sigan los patrones de la de siempre: Sevilla. La verdad que la carga se diferencia bastante de la costalería, donde la trabajaderas descansan sobre un hombro, no ha doble como el llamado estilo “granadino”. Es la gran diferencia o la única para que no se pueda decir que Cádiz como tantas otras es una extensión de Sevilla. Este hecho hace que su defensa sea más acérrima por los sectores más localistas de una idiosincrasia propia, aunque sean muchos en la “tacita de plata” que desearían andar y ver sus pasos como en Sevilla, porque esta cultura sevillana es un fenómeno que se está extendiendo cada día más y más, que no se sabe a donde llegará. Son muchos los que buscan fuera esta manera de portar los pasos, porque la verdad en Cádiz a día de hoy es meterse en un problema el tan siquiera proponer cambiar el estilo de portar sus pasos.
La hermandad del Despojado, al ser la hermandad más alejada del casco antiguo donde prácticamente están ancladas todas las hermandades gaditanas, tuvo que experimentar desde el primer año de su salida un nuevo y evolucionado andar para poder cumplir con los horarios oficiales para presentarse en el Domingo de Ramos en el templo catedralicio de Cádiz. Obviamente ese paso corto, similar a lo que en Sevilla se llama el “costero a costero” o “costero largo” para una hermandad que recorre una distancia muy prolongada aria que la cuadrilla quizás no pudiese cumplir físicamente con su cometido. Su cuadrilla de cargadores introdujeron un nuevo andar, más acompasado y abierto que revolucionaba los postulados de “la carga”, porque sin duda aquello parecía más el paso largo sevillano, lo que coloquialmente llamamos los costaleros “comer calle”. Fue y es criticado pero la cierto es que si no se hiciera así quizás el Despojado tendría que procesionar por su barrio, porque sin duda el nuevo cuño de “cofradía de barrio periférico” surgido en Sevilla desde el Porvenir, Tiro de Línea, Cerro del Águila, Nervión, Polígono de San Pablo o Plantinar ha acabado implantándose en ciudades como este caso de Cádiz.



Pero lo que me llama la atención de este video del Despojado o este otro del portentoso misterio de la Sentencia es que aunque se recreen en su personal forma de portar los pasos, siguen giñando a la Semana Santa sevillana, cuando esta vez retrotraen en su andar a la idiosincrasia de Triana. Me llama la atención como al compás de la música del Rosario de Cádiz sus cuadrillas de cargadores emulan el famoso “izquierdo por delante” originario de la cuadrilla de San Gonzalo de Sevilla y emulado en muchos rincones de Andalucía y España. Pero ciertamente más adaptado por lógica a su singular forma de andar que en ocasiones pareciese encontrarnos ante un paso de estilo sevillano, jugando en la “coreografía” con el “costero a costero”, el “izquierdo” e incluso a veces romper como si fuesen “los tres pasos” o cuando al seguir su estilo, nos podrían confundir con el “costero largo”. Vean los videos enteros y observen todas estas circunstancias que enumero. Esto me hace pensar, que si este puede ser el camino encubierto para que un día al final los pasos sigan la idiosincrasia que surgiese siglos atrás por aquellos “gallegos” del puerto de Sevilla. La verdad es que pienso, que no soy de sucedáneos, o una cosa u otra, o Cádiz o Sevilla pero no mezclas raras. Pero por lo menos al contar con pasos netamente sevillanos en sus formas y proporciones todo esto parece que pasa más desapercibido o que desentona menos… el problema es cuando esta misma circunstancias también afectan a otros estilos, seguramente asentados en la cultura de su tierra como puede ocurrir en Cádiz, pero refiriéndome al ultimo video que les dejo, donde los cambios de ritmo o de paso llegan a los tronos malagueños como este de la enorme Santa Cena malagueña.

Siempre el estilo de carga malagueña o la que yo conocí constaba prácticamente de andar de “costero” a veces con el compas más abierto como sucedía en Cádiz. Incluso se podría decir que en muchos casos “pasando” de la música, donde primaba ante todo andar y darles descanso a los hombres de trono que aunque en gran cantidad de peones, soportan lógicamente grandes cantidades de peso. Pero la música sevillana terminó por implantar una nueva moda en Málaga y los tronos como vemos comenzaron a acortar su “zancada”, a casi detener su caminar en los pianos de las marchas, en este caso de una agrupación musical, un estilo que hasta hace pocas fechas y aun hoy día esta casi vetado en la Semana Santa de la capital de la Costa del Sol. Suenan en la plaza de la Constitución dos marchas que podría retrotraernos a la Campana del Señor de la Victoria de la hermandad de la Paz de Sevilla, porque son las que suelen sonar en los últimos años, salidas del repertorio propio de la agrupación musical que sigue a este paso del Domingo de Ramos, la banda de San Benito. Y así el enorme trono de Guzmán Bejarano e imaginería completa de Duarte sigue despacio el son de la música como para llegar incluso a romper con el cambio de ritmo de la música. Este es un simple ejemplo, hay otros tronos de la ciudad que incluso han rizado más el rizo de la maneras trianeras en los tronos malagueños, donde a mi parecer más que aportar le resta encanto a un estilo que estaba más que definido y con su idiosincrasia. Lo que me sorprende es que luego están los ultra defensores de los estilos, que incluso reniegan de todo lo que huela a Sevilla, cuando lo cierto es que la Semana Santa hispalense para lo bueno y quizás para lo malo se lo está dando todo. Incluso hace unos años llegue a leer por algún foro que una hermandad de vísperas malagueña, la del Medinaceli se planteaba abandonar el estilo de la ciudad e introducir por primera vez el estilo del costal en la ciudad ante la falta de hombres de trono que completaran el mismo, aquello fue tildado de locura y al final quedó en nada y el Cristo sigue procesionando portado por los típicos hombres de trono en las vísperas malagueñas… por cierto otro modelo de cofradías surgido en Sevilla; la vísperas.
Esta entrada en resumen me hace llegar a la conclusión de que la Semana Santa andaluza y española mira a Sevilla y que ante lo mayores impedimentos al final sigue abriéndose paso para en muchos casos engrandecer el fenómeno de la Semana Santa española… pero por favor… sin mezclas raras.

4 comentarios:

Corrientísimus dijo...

Creo que tu entrada peca algo de ombliguismo de extrarradio. Reprochas la evolución en la forma de andar de los tronos malagueños, por considerarla sevillana, pero no el uso y abuso del costero a costero en Sevilla, estilo calcado al paso malagueño. ¡Si incluso cuesta ver ya un audiovisual televisivo sevillano que no esté a cámara lenta!.
La Semana Santa sevillana es la más influyente, pero no es una isla, recibe también influencias. Necesitamos cofrades como tú Juan Pedro, que analice la situación general, pero, por favor, que tus filias y tus fobias no te cierren de miras.

JUAN PEDRO dijo...

Hombre reprochar no reprocho nada, es solo una visión personal sobre como entiendo lo que es influyente y lo que es menos. Aunque yo apueste por la carga sevillana, considero que la carga gaditana y malagueña tiene una idiosincrasia que a mi parecer no calza con la sevillana. En Málaga y Cádiz se anda de “costero a costero” (término de origen sevillano que nunca, que yo sepa se ha utilizado ni en Málaga, ni en Cádiz), por decirlo de alguna manera, porque el sevillano no es exactamente igual, ni siquiera el “costero largo” que creara la Sentencia de la Macarena, pero bueno es similar al ojo del espectador ya que el paso se mueve de izquierda a derecha similarmente al “costero a costero” sevillano, movimientos que al igual que el “izquierdo por delante” nacieron más con una idea de que el costalero cuando fuese vencido en sus fuerzas se viniese arriba, no se si alguna vez a escuchado que el paso siempre tiene que ir arriba, es decir que el costalero vaya firme y le pueda al paso, no el paso a él. Eso es lo que yo se del tema, dicen que el costero lo inventó Manolo Santiago, seguramente conocería la forma de andar gaditana o malagueña (algo que no es difícil en el siglo XX) y lo adaptaría a la necesidad de las cuadrillas justas de peones y el izquierdo en San Gonzalo; que si Juan Vizcaya, que si Bienvenido Puelles, la verdad no lo sé… con el tiempo y la evolución se han convertido en nuevos pasos de la costalería sevillana.
Pero la verdad es que el andar sevillano por antonomasia es sobre los pies, un paso de este estilo si tiene que abusar de algo es andando de esta forma, que es la que sin duda define al estilo, lo demás son adornos por decirlo de alguna manera. Hombre si sigues el blog, si he expresado que hay cuadrillas en Sevilla y seguidoras de la misma que a mi parecer abusan de los cambios, que pierde el encanto de sorpresa que tuvo en los años ochenta y noventa, y quizá se escapa un poco la esencia de todo esto.
Pero también te digo tanto a ti como a cualquier visitante que lo que escribo aquí no es el sursum corda, que es lo que tiene que ir a misa, simplemente es la opinión de un capillita, que expresa como ve la cosas y no por ello todos tienen que verlo como yo. Yo ver un paso gaditano y sobre todo un trono malagueño intentando andar sobre los pies, con izquierdos o romper como si fuera el Santísimo Cristo de la Tres Caídas, pues simplemente lo veo que no calza con su estilo redefinido, que puede gustar más o menos, que puede recibir su ración de evolución, pero para esto, como digo en la entrada o cambio el estilo de carga o cambio hasta el trono, los cuales estos últimos pues también tiene su idiosincrasia particular.
Pero simplemente que cada obre como vea conveniente, mi opinión es una más que se puede tener en cuenta o no, es lo que yo aria, para eso es mi forma de entender las cosas, ya depende de lo que cada uno valore las opiniones de los demás, Málaga y Cádiz a pesar de esto van a seguir teniendo una Semana Santa única.

JUAN PEDRO dijo...

Además no se donde leí, que el fenómeno de los costaleros hermanos o no asalariados fue inspirado ante la contemplación de un sevillano de la hermandad de la Expiración malagueña, la cual portaban al Cristo hermanos, se sorprendió y llevó la idea a Sevilla. Nunca creo haber pecado de no proclamar todo lo bueno de Sevilla que le vino de fuera, aunque está claro que lo que se hace allí es lo que luego marca tendencia.

Corrientísimus dijo...

Tienes razón, te refieres a una entrevista muy interesante. Se reconocía abiertamente que los primeros hermanos costaleros sevillanos se inspiraron en la cofradía de Estudiantes de Málaga. Tal vez fuera en una entrevista de Paco Robles, en su programa televisivo.
Estamos antes una fiesta viva, sujeta a continua evolución, tienes que pensar que el paso malagueño es relativamente reciente, los tronos han ido a la carrerilla (como los hermanacos de Antequera) hasta hace relativamente poco tiempo. La incorporación de las bandas tras los tronos también es reciente.
Navegando en tierras sevillanas he leído muchos comentarios referidos al "costero a costero" como paso no puramente sevillano, del que se abusa últimamente buscando estéticas foráneas. De ahí mi comentario.
Quiero que sepas que tienes un blog de gran calidad y que valoro tus opiniones por los fundamentos y conocimientos en los que se basa y que me parece muy bien que "des caña" si lo ves oportuno. Es inevitable que haya una vara de medir la realidad cofrade, cada uno tenemos la nuestra.
Como malagueño pienso que el hecho de que los hombres de trono empiecen a "mecer" a distinto compás es un gran avance, implica compromiso en hacer las cosas mejor, esfuerzo en los ensayos, las marchas cobran más importancia, se incentiva al público, etc... Claro que debe haber influencia sevillana, pero no creo que se haya perdido la idiosincrasia malagueña.

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