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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

viernes, 17 de agosto de 2012

EL LEGADO DE ARJONA NAVARRO.

Hace pocos días me paraba a charlar como siempre de temas capillitas con todos ustedes sobre una pequeña localidad del sur de Córdoba, Doña Mencía. Hoy porque el Soberano Eterno lo ha querido continuaré esa entrada, donde ya les indiqué que había encontrado más cosas interesantes en aquella población y su Semana Santa. Entre la imaginería de esta ciudad, encontré un especial Cristo de la Oración en el Huerto, el cual enseguida me recordó los grafismos, por no decir los mismos de un Cristo de mi pueblo. El Señor menciano y Ntro. Padre Jesús de la Sentencia de Bailén muestran esa “marca”, la expresión científica que nos enseñan los historiadores para catalogar a las obras de arte; la impronta, esa técnica utilizada por los artistas como sello propio y común con sus trabajos que nos habla de la personalidad genuina que los mismos intentan insuflar a su producción.
Doña Mencia.


No hay que darle muchas más vueltas al asunto, la razón para que sin ningún tipo de duda tengamos a un mismo Jesús en diferentes pasajes de la Pasión es que ambos salieron de la gubia de un escultor e imaginero que tristemente esta de actualidad, si; su autor, el cordobés Miguel Arjona Navarro falleció el pasado día 10 de agosto. En 1994 talló el cautivo que recibe la Sentencia más injusta de la humanidad para Bailén y en 1998 volvió a recrear el semblante del Dios de los “sanjuaneros” bailenenses en el Señor de la Oración en el Huerto de Doña Mencía. Hace pocos días, a raíz de aquella entrada le comentaba al fiel seguidor de esta casa y para tristeza o rabia de algunos de mis ideas, el joven Antonio Cobo, el cual en su ímpetu por aprender se sorprendía cuando le mostraba el Cristo menciano o al crucificado de las Lagrimas de la capital cordobesa, el cual es sin duda su Cristo del Buen Morir o de la Soledad sin haber entregado aun su alma al Padre.



Es esta imagen la carta de presentación de este imaginero en la ciudad de las alfarerías. En 1990 recorrió por primera vez en vía crucis las calles de Bailén –siendo bendecido el Sábado de Pasión del mismo año-, era el anhelo de su actual cofradía la cual se veía en la necesidad de que su amantísima titular mariana tuviese cerca también a su Divino Hijo. Craso error, los legajos de la historia nos hablan de que su cofradía tuvo más titulares, el Santo Sepulcro en concreto y algo más que recientemente estoy investigando… pero eso es otra historia. La historia cambió y solo quedó la dulce Señora de la ermita extramuros de la ciudad, y Arjona Navarro hizo realidad el sueño de unos jóvenes cofrades que revolucionaron el mundo cofradiero conocido hasta entonces, jóvenes cofrades aquellos que ciertamente plantaron la primera piedra, no la casa entera como piensan hoy otros tantos, todo está aun por hacer…





Primera salida histórica. Bailén
Aunque Arjona Navarro ya tenía trabajos en la provincia, un crucificado en el cercano pueblo de Baños de la Encina, el cual fue la definitiva muestra para que el crucificado muerto de Bailén comenzase a emerger de la madera. Aquella revolución cofradiera hizo mella en todas las cofradías locales, pero sobre todo en la humilde y muy afín a la corporación de la ermita de la Soledad, la Hermandad de San Juan Evangelista. Seguramente Arjona Navarro ya haya echado una conversación allí en la gloria con dos baluartes de aquellos años, dos de los grandes culpables de aquellos fructíferos años. Pedro Rusillo y desde hace también pocas fechas Ángel Real, se fueron a organizar procesiones eternas y les faltaba su imaginero… nada más cierto, porque Miguel Arjona realizaría el primer misterio de “tribunal” de Bailén. Talló a Jesús de la Sentencia y nos regaló las primeras muestras de esos actores secundarios de la pasión tan comunes en las grandes Semanas Santas como Pilatos, Caifás o los saldados romanos. Ya entones los criticaron desfavorablemente, desde el mayor desconocimiento y el conformismo –como suele ocurrir en esta vida- diciendo que eso le venia grande al pueblo, que esto no era Sevilla y tal… después remodeló al eterno titular, a San Juan Evangelista y finalizó con la realización de la imagen de la Madre, Ntra. Sra. de la Amargura, la cual como curiosidad no la realizaría de candelero. Yo tendré diferentes puntos de vista en lo referente a lo cofradiero con la “tradición” bailenense, pero no se puede negar, el esfuerzo de una cofradía casi muerta, que le dio por completo la vuelta a la película. Hoy veinte años después son muchos que no se imaginan lo que fueron y lo que estos dos hermanos con la ayuda de otros tantos como no, hicieron, siendo su artista sin duda Arjona Navarro. Quizá el tiempo un día tome a esta cofradía como una muestra del legado artístico del cordobés.





Un artista nacido en la capital de los califas en 1933 –a fallecido a los 79 años- que siendo un niño entró a trabajar en el taller Antonio Castillo Ariza, el cual lo incitó a ingresar en la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba con tan solo 14 años. Allí recibió los consejos de otro baluarte del arte escultórico, D. Amadeo Ruíz Olmos, artista afín a una época de escultores imagineros que centraron una peculiar escuela en la Córdoba de mediados del siglo XX, una escuela que sin duda ha cerrado con su marcha Miguel Arjona Navarro. Creo que no hay duda en esto, porque el estilo creador de todos ellos ya tiene que ver poco con los que los nuevos talleres trabajan, siguiendo prácticamente los postulados neobarrocos sevillanos, aunque también busquen su esencia y marca peculiar.
Yo no negaré ni seré hipócrita ahora que ha muerto en levantarle un altar de alabanzas. Nunca ha sido su obra una muestra que levantase la pasión en mí. Pero es lícito señalar que como restaurador obtuvo quizá más fama que como creador, la restauración de la Patrona de Cabra (Córdoba), la Virgen de la Sierra, fue uno de sus mayores logros profesionales, amén de varias intervenciones en legendarias imágenes de la capital y la provincia. Aunque siendo fieles y estrictos a los valores o normas increvantables de los restauradores, quizás nunca debió aceptar la remodelación de la cabeza de San Juan de Bailén. No sé que motivos surgirían entonces, si la hermandad exigió “rejuvenecer” la imagen o si el mismo no valoró la categoría del busto de Palma Burgos. A sus manos ciertamente llegó con una desafortunada intervención anterior que ya tocó seriamente la impronta de Paco Palma y quizás eso lo motivaría a remodelar en lugar de intentar recuperar el aspecto primitivo. Ya no sé que quedará del arte de Palma Burgos bajo la nueva policromía de tonos claros y aniñados que le imprimió, pero a día de hoy la imagen o más bien, el busto, es más de Arjona Navarro que de Palma Burgos. Años después si realizaría restauraciones respetuosas del original sobre su Cristo del Buen Morir y la Virgen de los Dolores, recuperando con la última las manos originales que tallase José Romero Tena.

Primera obra.

Agonía de Córdoba.

Palma del Rio.


Paso del Esparraguero.
No señalaré que sus imágenes no sean buenas, seguramente expertos más cualificados piensen lo contrario –al fin y al cabo, son sus opiniones las que cuentan a día de hoy-, al revés, su aportación supuso la desaparición de la triste tendencia de seguir acudiendo a los talleres de escayola e imágenes en serie de Gerona en Bailén y la apuesta por intentar incrementar con obras de arte, unas más y otras menos conseguidas. Aunque ciertamente trabajos más de juventud si se aprecian para mi, más logradas en su pericia artística que los de sus últimos años, como el antiguo Ángel “Egudiel” de tintes “arcangelianos” de la Oración en el Huerto de Córdoba. Era esta la única aportación imaginera del mismo a las cofradías de su ciudad –y aun así se sustituyó por el actual del trianero Navarro Arteaga-, algo que puede evidenciar y quizás decantarse por mi opinión, cuando las cofradías cordobesas apostaron más por los nuevos artistas con influencias sevillanas que lo genuino que siempre intentaba mostrar Arjona Navarro, un estilo que sin duda bebía de su maestro, Castillo Ariza con el que encuentro varias similitudes con su Cristo de la Agonía y también con el trabajo y especial modelado que solo supo crear Ruíz Olmos. Aun así pienso que nunca llegó a la pericia de estos maestros, de la escuela contemporánea.

Baldaquino del Remedio de Ánimas.
Aunque también trabajó otras materias, como la realización de pasos y andas como hiciera también su maestro Castillo Ariza. Con un personal sello que hace reconocible a simple vista sus trabajos en carrozas, pasos y andas. Trabajó en esta materia el neogótico con el peculiar paso del Cristo de Gracia “El Esparraguero”, creo un particular candelabro arbóreo como los de la Columna de Cabra –realizando pasos para aquella ciudad, uno para sustituir el legendario paso de la Conversión de Sevilla- y quizás su obra más admirada en estas lides, el paso y templete o baldaquino de la Virgen de las Tristezas de la hermandad del Remedio de Ánimas. Solía decir que su Semana Santa de Córdoba era esta, las de las cofradías castizas, lógico por otra parte, ya que las mismas se construyeron con el arte de los artistas de su época, mientras las nuevas y no tan nuevas recibían los impulsos de la vieja Híspalis. Mis tendencias no podrán negar nunca que Arjona Navarro aportó un estilo diferente y que un trocito de la historia de la Semana Santa en Andalucía le corresponde, siendo la provincia de su tierra sobremanera, donde realizó la gran parte de sus trabajos, aunque fuese requerido en multitud de lugares del planeta. Otra de las facetas que también realizó fue la del diseño para bordados, siendo el actual estandarte de la cofradía de los Dolores de Bailén un diseño realizado por él y que seguramente bordara el taller de Beatriz de la Cruz Peñas, digo seguramente porque con este taller colaboraba y en una entrevista a esta bordadora comenta que tiene trabajos en Bailén, a expensas de que la hermandad un día oficialice el artista que creó una de las más interesantes muestras de bordado de la ciudad, el que sin duda es el mejor estandarte de Bailén, tanto en su diseño y ejecución.

En la popular iglesia de la “Compañía” de Córdoba recibió su ultimo adiós, yo he querido darle en esta casa, con su particular rinconcito bailenense, el pequeño homenaje a uno de los inalterables constructores de la cultura bailenense y como no, como uno de los padres de las devociones de un pueblo, que por lo menos estas dos cofradías deberían recordar.

2 comentarios:

Alberto dijo...

podrías hablar de la cofradía de Ntro Padre Jesus Nazareno y La Mulica de Bailén? y de la Virgen de la Alegría de Linares? Gracias y perdona por las molestias.

JUAN PEDRO dijo...

hombre en el blog suelo hablar de bailen mientras dios quiera, pues si Él lo ve conveniente hablaré de las hermandades que me pides, como ya he hecho en otras ocasiones. si no las has visto buscalas en el blog.
de linares también hablo, y claro que algún día puede que hable de la hermandad de la borriquilla y su virgen de la alegria. incluso creo que ya hay cosas sobre esta hermandad en el blog, son tantas que no los recuerdo.

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