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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

lunes, 27 de febrero de 2012

PEQUEÑITA E INMENSA SALUD DE SEVILLA...

Hoy es el día del gran vía crucis y no es que sea más importante que cualquier otro. Pero el vía crucis del Consejo de Cofradías de Sevilla se le puede considerar el mas “mediático”. Un ejercicio creado hace ya unas cuantas décadas por el máximo órgano oficial de las hermandades de Sevilla para aunar mas la confraternización entre los cofrades sevillanos que sin duda le da un matiz de hermandad a todas las corporaciones de Sevilla, para en todo caso borrar el extraño sentimiento de rivalidad que a veces se suele crear en el mundo de la cofradías, las de todo el mundo.
Otra gran idea que siguieron tantas ciudades y pueblos, siendo estas primeras fechas de la cuaresma noticia por estas circunstancias desde el Miércoles de Ceniza. Por eso hoy se podría decir que es el grande, por que fue modelo y este año lo preside una imagen muy especial. Sin duda Él es especial en la Semana Santa sevillana por varias razones, una de ellas es su concepción, una imagen de las llamadas de tamaño académico o mas pequeñas de cualquier proporción natural y sobre todo al ser de las pocas imágenes sevillanas que procesionan con sus ropajes tallados en el mismo bloque, es decir que no esta preparada para ser revestida con prendas de tejidos naturales.
El “nazarenito” de la Salud ya espera impaciente en la coqueta y bellísima iglesia de San Nicolás su salida en busca de la Santa Iglesia Catedral. La imagen que en tiempos remotos fuese la titular de otra hermandad, grande según nos cuentan las crónicas en su tiempo, la hermandad de la Antigua, Siete Dolores y Compasión de Nuestra Señora, siendo conocido con la advocación mas extendida y la vez simple de esta iconografía pasionista, Ntro. Padre Jesús Nazareno. De autoría antigua y anónima, primeramente se le atribuía a las manos o al taller del genial Pedro Roldan, siendo hoy en día mas patente la atribución al no menos inmortal villacarrillense Francisco de Ocampo y Felguera. El Señor de la Salud fue advocado de esta forma por que vino a sustituir el hueco material y sentimental que dejó el otro Nazareno de la Salud de la ciudad, el de los Gitanos en la iglesia de San Nicolás, cuando la corporación calé se marchó a su mítica sede de San Román.

El nazarenito se convertiría en los años veinte de la pasada centuria en el titular cristífero de la nueva corporación naciente en la collación de San Nicolás, en esa asombrosa y bellísima iglesia, seguramente muy desconocida y a la que los invito a conocer para sumergirse en el puro y antiguo sabor de las iglesias de antaño. Hermandad hoy en día muy publicitada por uno de sus más ilustres o famosos hermanos, sobre todo por su amor a su Madre Bendita de la Candelaria, el periodista Carlos Herrera.

Bombillas en los antiguos candelabros.
Mi primera vez, mi primer contacto con la misma fue en aquel año 1994, muy triste para el que les habla mientras en el exilio forzado de la casa de mi tía me empapaba de aquellas cintas azules del Correo de Andalucía visualizándose las salida de esta corporación. Me podría parecer otra cofradía mas de las de Sevilla, pero es que en Sevilla una cofradía mas es mucho… muchísimo. Y ya entonces me llamó la atención el Señor de la Salud al que sus ropajes no se le movían al compas agónico de las cornetas y tambores, seguramente de la banda del Sol mientras su cuadrilla lo sacaba a Sevilla y lo mecía sobre su para mi genial paso. Genial en trabajo de talla y genial en sus proporciones que hace que a través de un video o una fotografía no puedas percibir el tamaño del Señor. Una de las genialidades de unos de los grandísimos tallistas que salieron del taller de Jiménez Espinosa, Antonio Vega Sánchez (1928-2008) evidenciando su pericia con las hojarasca y las volutas y una de las grandes muestras de paso rocalla estrenándose los primeros trabajos en la Semana Santa de 1963. Hoy en día, los candelabros originales fueron sustituidos por unos nuevos realizados por Antonio Ibáñez y Joaquín Pineda en 1998, siendo los puntos luminarios de este Cristo una de las características mas curiosas de la historia de la Semana Santa sevillana, cuando incomprensiblemente salió muchos años iluminado por luz artificial en lugar de la llama de la cera como lo hacen hoy en día todos los pasos de Sevilla.

Un paso que en nuestros días camina con una seriedad admirable, al compas de la Tres Caídas de Triana, con la curiosidad de que no levantan al cielo como antaño si no a pulso como algunas corporaciones de negro. Sirva este bosquejo para honrar al Señor de la Salud de los hermanos candelarios de Sevilla, el cual siempre me retrotraía y aun lo sigue haciendo a un Cristo especial en mi pueblo, como no, Al Nazareno de Bailén, al que llamaos “El Viejo” con el que comparten la peculiaridad de ser llevar sus ropajes de talla aunque el bailenense este realizado en pasta madera en los talleres de imaginería en serie de los tallares catalanes y el sevillano sea una antiquísima talla de madera.

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