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Dijo un tal Jesús de Nazaret...“Quien se ensalza, será humillado, quien se humilla, será ensalzado…” (Mt 23,12)

miércoles, 4 de mayo de 2011

LUNES SANTO EN SEVILLA... EL ULTIMO GRAN DIA (I)


“El Refugio de una Madre” sonando en la alarma del móvil abrió el Lunes Santo entre las sabanas de la cama. Tras parar la música celestial -que en esos instantes la verdad, ninguna música lo suele parecer- abría la cortina de la ventana del hotel para mirar al cielo… los presagios se cumplían y estaba nublando aunque no cerrado. Indiscutiblemente tocaba poner la radio y a esperar a ver qué ocurría. No se hizo esperar la primera decepción de la Semana Santa cuando la hermandad del Cautivo del Polígono de San Pablo decidía suspender su estación de penitencia.
Este año estaba claro que la hermandad no se la jugaría como el año pasado y a veces porque Dios lo querrá así nos vuelve a dar lecciones de vida, cuando sus hermanos vieron que el Lunes Santo pasaría glorioso, sin problemas con el elemento líquido. Pero los pronósticos y los expertos deparaban agua para el día y creo que es de aplaudir que la hermandad obró bien, porque las circunstancias de cada corporación son un mundo diferente, mas con las que les cayó el pasado año en lluvia y en críticas.



La incertidumbre del año pasado sobrevolaba nuestras cabezas aunque también es cierto que el año pasado nada más pisar Sevilla el tiempo era mucho peor que este año. Tras aparcar en el mismo lugar del día anterior pusimos rumbo al barrio León, el año pasado no pudimos disfrutar del Soberano Poder de Dios y este nos estábamos oliendo que pasaría lo mismo y por lo menos quisimos visitarlo y poder contemplarlo. No pudo ser, la iglesia se encontraba cerrada y por lo visto se estaba dando una misa privada, supongo que preparativa para los hermanos para la estación de penitencia. Decidimos visitar nuevamente la capilla de los Marineros ya que en este día las colas de visitantes apenas suelen existir como así ocurrió pudiendo visitar de cerca al vecino más antiguo de la calle Pureza –el cual curiosamente, estaban retocando unos doradores en su paso aquellas lagunas donde necesitaba las finas capas de pan de oro- y como no, la Reina y Señora de Triana, su Esperanza.








Tras esto y temiéndonos lo peor marchamos a Sevilla para comer, sin prisa y a esperar a ver que sucedía cuando la alegría nos desbordaba al escuchar por el Llamador de Canal Sur Radio que Santa Genoveva, La Redención y San Gonzalo se echaban a la calle. Ahora tocaba correr y volver al barrio del Soberano para intentar verlo, no valla que la salida hubiese sido un arrebato de valentía y le lloviese y tuviese que darse la vuelta. Bajamos San Jacinto casi al trote, encontrándonos como es costumbre muchos hermanos del Prendimiento de Linares en esta jornada. Las larguísimas filas de nazarenos hacían que la cruz de guía se encontrase en plena calle San Jacinto y el misterio según escuchábamos por la radio saliendo de su recoleta iglesia. Dos años después el Dios Soberano volvía a proclamar la verdad y a enfurecer a ese Caifás con cara de capataz exaltado que un día crease su símbolo del izquierdo por delante y consiguiera con una cuadrilla de costaleros crear una impresionante hermandad de un barrio sencillo. Nos apostamos en la Avenida de Coria junto al asilo a esperar la visita que llevaban los ancianitos esperando dos años, para recibir el Soberano Poder que les trae el Dios del Tardón, para proclamarles ese “YO SOY” y que crean en Él porque siempre está junto al desvalido.







La mole de oro que le sacara de la madera el eterno Bejarano apareció entre la multitud llevándolo siempre sublime, con su genial escorzo, aquel que diría mi amigo Alfonso Piñero que cuanto más lo ves más te enamora. Caifás siempre junto a Él y el mítico misterio de Lastrucci completando la magnífica simbiosis entre estilos tan dispares. Su inseparable banda de las Cigarreras entonaba sus solemnes y clásicos acordes, parte esencial en la concepción de este estilo tan personal que atraviesa cada Lunes Santo la ciudad. Primera lección de cómo anda un paso, maravillando a los presentes con la sorprendente técnica de la cuadrilla… nada nuevo la verdad, que más se puede decir de la cuadrilla de Manolito Garduño. Quizás lo que apunte en el resumen del domingo, sea esa pérdida de la esencia con un sin parar de cambios, todos magníficamente e insuperablemente realizados pero perdiendo esa improvisación que hizo de esta cuadrilla un símbolo para todos los que aman esta idiosincrasia de andar. Y muchos de ellos caminaban tras sus pasos… ¿unos treinta? Hermanos del Prendimiento entre costaleros, capataces –seguro que el que nos inculcó el amor y la admiración a esta hermandad estaba allí también como tantos años hizo-, músicos e incluso hasta el amigo Pipe Caparros se encontraba por allí realizando esas magníficas fotografías que es capaz de realizar. Entre la bulla nos volvimos a meter –como la primera vez que lo vi en Semana Santa- tras el barco, con los apretujones, la insistencia de la banda para que nos quitásemos mientras David y Nico caminaban junto al “Cucu” como si fueran unos contraguías más, siempre en su sitio.

Subida poderosa de la calle San Jacinto, bajo mi punto de vista las Cigarreras tocó mucho más que otros años aunque algunos se quejaban de que no tocaban para llegar a la capillita de la Estrella, otro de los puntos señalados del caminar del Soberano Poder de San Gonzalo. Lugar como casi todos, abarrotado horas antes allá por donde pasa el Señor de Ortega Bru. Ídem de lo mismo que en lo que se suele definir como “Los viejos” al compás de las marchas “Soledad de San Pablo”, “La Trabajadera del Metal”, “Sobre los pies te lleva Sevilla” para marcharse con “Eucaristía”, dibujaron este magnífico reencuentro con mi “otro” Soberano que quiso empañar un impresentable policía nacional empujándome contra la multitud mientras me chillaba como a un vulgar perro. Y pena de ver que una especie de diputada de tramo de chaquetita y tarjetita acreditativa no los azuzaban como si fuéramos escoria, a esa señorita debería saber el trabajo que nos cuesta, la ilusión y el sentimiento que nos despierta el que seguramente sea su Cristo y que la Semana Santa sin público y sin bullas no sirve de nada, y que sobre todo ante el Hijo de Dios hay que tener más compasión y más tacto cuando una banda como las Cigarreras se le escucha perfectamente unos metros más cerca o más lejos…en fin Él ya la abra perdonado y yo haré lo mismo, con ella y el policía.











Tras esto y salir del agobio que rodea a la hermandad de San Gonzalo –un año más me quedo sin ver a la Salud- buscamos el Puente de San Telmo en busca del Arenal para presenciar a la hermandad del Tiro de Línea. Una paradita de cerveza y evacuación nos hizo cambiar de planes al ver que el Cautivo de Santa Genoveva se encontraba entrando en Velázquez tras haber acortado su recorrido tras haber acordado salir más tarde, eliminado su discurrir por el Arenal y accediendo por la avenida al revés y adentrase en Tetuán a través de la plaza Nueva. Con esto decidimos apostarnos en la revirá de Dos de Mayo con Arfe para presenciar el discurrir de grandioso calvario de la hermandad de las Aguas después de salir de su capillita del Rosario. Con la finalización del dorado del paso se presentó el crucificado que realizase el para mí a veces poco valorado imaginero Antonio Illanes a los sones de la banda del Sol aunque ante nosotros no interpretasen ninguna marcha mientras la estampa del calvario se marchaba entrecortándose en la estrechez de la calle Arfe. La señorita de reminiscencias mexicanas, la Virgen de Guadalupe la dejamos para otra ocasión por que por una de las novedades de la jornada teníamos que marchar en busca del misterio en el que Él Redentor fue entregado con un beso…




El querer pasar ante el templo de Santa María la Blanca hizo que la hermandad de la Redención alterara su tradicional itinerario de vuelta para buscar la Puerta Jerez y atravesar los Jardines de Murillo, una estampa que me hubiese gustado vivir (instantánea que refleja la fotografía que abre el blog en estos momentos) pero es que no puedo estar un Lunes Santo en Sevilla y perderme la hermandad de Santa Marta. Así en una abarrotada Puerta de Jerez contemplamos a la genial composición que ideara Lastrucci para recrear el Beso de Judas bajo el olivo de la calle Santiago. Siempre elegante, con su para mí a veces excesivo uso del “costero largo” llegó el misterio junto a la sede del Consejo de Cofradías al compás de su grandísima agrupación musical que le interpretó la bella marcha “Bendita tu eres”. Tras esto buscamos la plaza del Triunfo, visualizando de lejos el palio de la Virgen del Rocío que marchaba tras los pasos de su Hijo de la Redención para encaramarnos en la revirá, junto a los Alcázares de Sevilla para presenciar el comienzo de la vuelta al Tiro de Línea del Señor Cautivo.



Lugar abarrotado pero en el que se esperaba cómodamente pero no sé qué pasa, que es vislumbrarse unos ciriales y oler el incienso para que aparezca siempre el chorrillo de gente que quiere pasar y no comprendes a donde para simplemente quedarse delante de ti y más apretaos que una anchoa en su latita. Eso que este año gracias a Dios he usado poquito la sillita pero luego criticamos los que montan sus acampadas precisamente para que a última hora no te quiten estos listillos. Bueno estos se quedaron pero por detrás mía para con un marco incomparable, con la Giralda como imponente dosel se acercara hasta nosotros el coqueto y sublime paso del Dios de Santa Genoveva. Con el recuerdo de José Paz Vélez, autor del Señor y la Virgen que falleció el pasado mes de enero llegó con una candencia admirable, a las órdenes de Carlos Villanueva el paso para revirar al compás de la marcha “Santa Cruz” que interpretaba su nueva banda, más bien la banda de Corona de Espinas reconvertida en la banda de la hermandad. Sinceramente desde que Triana dejó de acompañar este paso, en lo que se refiera a lo musical ha perdido todo el encanto. Un momento para soñar despierto y tomarlo como referencia para un hipotético cautivo, para una hipotética cofradía…











Tras esto tocaba callejear por las calles del barrio que lleva por nombre la marcha que acabábamos de escuchar…Santa Cruz para alcanzar la Cuesta del Bacalao y presenciar una parte esencial para el que escribe del Lunes Santo, la sobria y elegantísima hermandad de los hosteleros, es decir Santa Marta. De hecho muchos empresarios del sector serían los encargados de financiar las imágenes del considerado mejor misterio del siglo XX que como no podría ser menos saliera de las ¿humanas? Manos de Luis Ortega Bru y las no menos magistrales de Sebastián Santos -antes de llegar presenciamos de pasada la salida del palio de las Mercedes de la Catedral-.Ya es tradición presenciar el largo caminar de nazarenos de negro ruan en este enclave tan cofradiero que una vez más disfrutamos con varios hermanos de mi hermandad del Prendimiento, grata compañía con buenas charlas de cofradías para escuchar el ensordecedor “silencio” entremezclado con una gran nube de incienso en el que emergía con su andar característico el misterio del Traslado al Sepulcro.






Apuntaban por la radio que este había sido un año difícil para el lirio morado, motivo por el que el paso caminaba exornado de jacintos del color de la penitencia como es costumbre en esta cofradía, un manto morado por el que camina el triste y quizás apresurado entierro de Jesús, donde crece una simbólica rosa roja bajo la mano derecha del Señor de la Caridad, la que es conocida como “la rosa de Iñaki” en alusión a una vieja leyenda urbana relacionada con el periodista Iñaki Gabilondo. Si según algunos investigadores, el traslado real del cadáver del maestro al sepulcro de José de Arimatea tuvo que ser muy apresurado por las circunstancias del día y las horas, parece que la hermandad llevase aquella hipótesis al pie de la letra. Cofradía de largo caminar, de cuadrilla elegante, la única profesional que queda que hace de su estación de penitencia un fugaz destello en su ida a la Catedral y su vuelta a San Andrés, dejándome una vez más con la boca abierta ante el sublime y silencioso discurrir a las órdenes de Manuel Villanueva.
Y ahora tocaba nuevamente una nueva ración de Soberano, la serpiente blanca del barrio León ya se apoderaba del Arenal y la capilla del Baratillo era nuevamente el destino…



Continuará…
Fotos: Oscar Ortega y un servidor.

3 comentarios:

Juanjo Luna dijo...

Extraordinario trabajo y magnífico uso del "sentimiento". ¡Cómo se nota que cuando gusta..!
Es una delicia disfrutar de este blog, y hay que ver todo lo que se aprende, más aún para una persona que, como yo, siempre esta abierto a saber un poquito más.
Eso sí, desde el respeto y admiración por este estupendo blog, cuida esas faltas de ortografía, deslucen el conjunto y el conjunto es soberbio. Un saludo.

JUAN PEDRO dijo...

muchas gracias, el tema de la ortografia sigue siendo la cuenta pendiente, unas veces xq se me pasa al corregir y otras por desconocimiento.pero bueno cada vez intento hacerlo mejor.

Óscar Ortega dijo...

me gusta la hipotesis del cautivo y le la hermandad". ojala se haga realidad. aunque si nos niegan incluso el verlo.....
muy buenas las entradas de este año, enhorabuena. magnifico trabajo.
por cierto: buenisimas las fotos. muy bien buscados los detalles. se nota que llevas unos buenos reporteros graficos, jeje
un abrazo

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